Jan Jagla: No era Dirk Nowitzki, pero sí un buen ‘4’ alemán tirador

Jan Jagla: No era Dirk Nowitzki, pero sí un buen ‘4’ alemán tirador
No era Dirk Nowitzki, pero sí un buen ‘4’ alemán tirador

Javier Ortiz Pérez

Con el Drac Inca 2005-06.
Con el Drac Inca 2005-06.

Parece que cada vez que sale un alero alto alemán tenemos que compararlo con el gran Dirk Nowitzki, lo que no deja ser una injusticia porque estamos hablando (probablemente) del mejor europeo de la historia, o al menos el único que ha ganado un MVP de la liga regular en la NBA. Pero Jan-Hendrik Jagla era un muy buen jugador por sí mismo y bien que lo comprobamos aquí durante tres años, uno en LEB (Drac Inca) y dos en la actualmente denominada Liga Endesa (DKV Joventut).

Era alguien que podía hacer mucho daño con sus 2,13 con buena mano, jugando habitualmente de ‘4’, lo que de forma inevitable nos vuelve a remitir a Nowitzki. “Siempre fui un ala-pívot que podía tirar bien. Nunca llegué a ser lo suficientemente rápido para jugar de ‘3’. Tenía buena intuición para los rebotes, especialmente de ataque, y sabía leer el juego, lo que era una gran ventaja para mí. No era muy atlético, así es que tenía que jugar de forma inteligente. Mi capacidad para tirar era probablemente mi mayor virtud, así como poder correr rápido por la pista para ser un hombre alto”, se autodefine.

Jagla reconoce tener “muy buenos recuerdos de España”, adonde llegó 2005 de la mano de José Luis Abós en el banquillo. Antes había pasado por la NCAA (Penn State), su propio país (Alba de Berlín y Artland Dragos) y Grecia (Panellinios). “Aprendí mucho de lo que era el baloncesto profesional en Mallorca. Me impresionó el nivel que tenía la LEB en aquel momento. Pese a ser la segunda categoría, era una de las mejores ligas de Europa. Abós fue alguien que me dio mucha confianza en mí mismo para el resto de mi carrera. Su muerte supuso un fuerte impacto para mí porque estuvimos en contacto incluso años después de que ya no fuese su jugador”, comenta. 11,1 puntos y 7,8 rebotes en 25 minutos ilustraron su paso por la isla.

 Dos años en el Joventut (2007-09).
Dos años en el Joventut (2007-09).

Tras una temporada en el Turk Telekom le llegó su momento en la máxima categoría. A Aíto García Reneses siempre le han gustado el tipo de jugador que él representa. “Jugar en Badalona quizás haya coincidido con el momento más exitoso de mi carrera. Conocí a mi mujer en Barcelona [Ivana, hija de Svetislav Pesic] y ganar títulos [la Copa del Rey y la Copa ULEB] fue muy especial para mí, pero incluso más para la gente que conocí”, comenta. Le salen fácil los nombres como los de Lubos Barton, Demond Mallet, Jerome Moiso, Pau Ribas y el delegado David García como sus principales amigos. “Aíto tuvo una gran influencia para mí. Siempre recordaré su forma de entrenar. Siempre nos tenía para preparados para todos los partidos y era perfecto manejando la presión que conlleva el baloncesto profesional”, añade. Su aportación en 70 partidos ligueros fue de 7,6 puntos y 3,7 rebotes en 18 minutos.

Según desvela, todavía sigue yendo bastante a Barcelona y alrededores, “como mínimo, tres veces al año”. “Me gusta estar en España. Es como una segunda casa para mí y tiene una liga gran Liga. Creo que ganar la Copa es el mayor logro de mi carrera, o al menos el que supuso más para mí”.

A partir del 2009 jugó en Polonia (campeón con el Asecco Prokom), de nuevo en el Turk Telekom y finalmente vuelta a Alemania, con dos etapas en el Bayern de Múnich y una en el Alba. En los bávaros dio por concluida su carrera en el 2015. Ahora trabaja en el mundo del marketing deportivo en una agencia especializada. “Diseñamos estrategias para patrocinadores y así llegar al mayor número posible de gente. Mi especialidad es obviamente el baloncesto, pero también estamos muy relacionados con el futbol y los deportes de motor. ¿Entrenar? No es para mí. Sí soy analista televisivo en partidos de NBA, Euroliga y Eurocup”.

Comentarista televisivo en la actualidad.
Comentarista televisivo en la actualidad.