Arturo Sarmiento: El ‘rarito de la familia’ que defendió a Navarro

Arturo Sarmiento: El ‘rarito de la familia’ que defendió a Navarro
El ‘rarito de la familia’ que defendió a Navarro

Javier Ortiz Pérez

De espaldas, intentando anotar en uno de sus cuatro partidos.
De espaldas, intentando anotar en uno de sus cuatro partidos.

Arturo Sarmiento disputó cuatro partidos con el Club Baloncesto Valladolid entre las temporadas 2010-11 y 2011-12, apenas 9 minutos en total (y 3 puntos). Un caso más entre la buena cantidad de chicos de la cantera pucelana que tuvieron esa ocasión y que ahora él mismo rememora. Tiene todavía mucho baloncesto por delante con sus 22 años.

“Pude cumplir el sueño de toda la vida. El meter aquellos 3 puntos en apenas minuto y veinte segundos, la alegría de mis amigos a los días siguientes felicitándome y demás. Tengo muchos recuerdos, muchas experiencias. También recuerdo los 7 minutos jugados en Barcelona contra el Barça en el Palau, defendiendo nada más y nada menos que a Juan Carlos Navarro. Son cosas que soñaste en un primer momento y que probablemente nunca pensaste que podrían suceder. También me quedo con los entrenamientos, el tener que defender a jugadores de la talla de Jason Robinson, Van Lacke, Diego García, etc., el buen rollo que había, el compañerismo... Y sobre todo, el saber que todo eso que estaba viviendo era fruto del trabajo realizado.

Actualmente juego en Liga EBA con el Club Baloncesto La Flecha, situado en Arroyo de la Encomienda, que está entrenado por el ex entrenador del CB Valladolid Roberto González, el cual le debo bastante de lo que soy ahora mismo como jugador y también como persona. Anteriormente jugué un año en la Universidad de Valladolid y dos años en el Fundación Baloncesto Valladolid, el cuál era equipo filial del CB Valladolid aquel entonces, pero debo decir que actualmente estoy pasando una etapa en la que me encuentro muy bien en el CB La Flecha, mis compañeros son también mis amigos, una buena piña.

Empecé a jugar al baloncesto cuando tenía 7 años. En ese tiempo yo vivía en Tenerife y en mi familia todos somos deportistas, así que yo tenía que salir con la misma ambición por el deporte. Por aquel entonces yo me apuntaba a todos los deportes que podía. Podría ser el "rarito" de la familia porque cuando llegó el momento de decidir por cuál deporte me decantaba elegí el baloncesto, cuando el atletismo era lo que se llevaba en mi familia. Mis dos hermanos mayores son atletas, mi padre fue atleta y entrenador de atletismo y mi madre también es deportista. El deporte lo llevamos en la sangre.

En un viaje con uno de sus equipos hace un par de años.
En un viaje con uno de sus equipos hace un par de años.

Podría decir que el trabajo es lo que me define. Siempre hay un aspecto a mejorar, nadie nace aprendido y siempre hay que pulir errores. Es algo que viene de familia, si te esfuerzas y trabajas para llegar a tu meta, tarde o temprano lo consigues, lo único que no hay que hacer es rendirse en el transcurso del camino. Hablando de aspectos más técnicos, pues soy un jugador que se deja el alma en cada partido, haciendo de todo, defender, rebotear, anotar, asistir... Podría decir que soy todoterreno, una especie de Carlos Jiménez en la cancha.

Soy Técnico Superior de Desarrollo de Aplicaciones y estoy ahora estudiando un grado universitario de Diseño Digital, así que mi futuro pasa por terminar el grado y también poder embarcarme en el mundo laboral. En temas de baloncesto pues de momento estoy a gusto en el CB La Flecha, pero nunca se sabe la oportunidad que se puede ofrecer de un equipo profesional, de una liga más alta, etc. así que siempre estoy abierto a cualquier cosa, eso sí, barajando mis posibilidades”.