Antonio Granger: Anotador nato con buen papel en Sevilla

Antonio Granger: Anotador nato con buen papel en Sevilla
Anotador nato con buen papel en Sevilla

Javier Ortiz Pérez

Dos etapas en el Efes Pilsen.
Dos etapas en el Efes Pilsen.

Una pena haber tenido aquí solamente un año a Antonio Granger. Fue en la temporada 2001-02 cuando vistió la camiseta del Caja San Fernando, haciendo buena su fama de gran jugador ofensivo. Años después pudo haber una segunda parte, pero su fichaje por el Akasvayu Girona no fructificó por problemas en la rodilla.

Granger, uno de esos tipos duros de Michigan, se formó en el Boston College, donde tuvo buenos promedios aunque no accedería ni de lejos al ‘draft’ que le correspondía, el de 1998. Sí estuvo en la quinta ronda del de la CBA. Aquel verano intentó meter cabeza en la NBA, pero el ‘lock-out’ se lo complicó en las ligas de veranos y prefirió emprender una carrera europea que fue claramente de menos a más.

Pistoia, Rimini y Biella fueron sus destinos en Italia, alcanzando los 25 puntos por partido en la LegaDue en este último destino a las órdenes de Marco Crespi. Cuando el técnico fichó en Sevilla lo exigió como prioridad, al igual que otro de sus pupilos, Corey Brewer. Aunque él cumplió a nivel individual (19,9 de media, segundo de la competición solo superado por Velimir Perasovic), el equipo decepcionó bastante y no se metió en los ‘playoffs’.

En el concurso de mates del All Star 2001.
En el concurso de mates del All Star 2001.

Eso sí, siguió formando una gran pareja con Brewer. “Tenemos una gran relación, llevamos dos años jugando juntos. Nos conocemos bien y sabemos lo que vamos a hacer, nos compenetramos. Él me ayuda mucho, es un gran base que dirige bien el juego y que me hace las cosas mucho más fáciles en ataque”, comentaba en una entrevista en acb.com, en la que se mostraba autocrítico.  “Creo que puedo jugar mucho mejor y con suerte lo lograré a lo largo de la temporada, que es muy larga y da tiempo a mejorar. Es mi intención, seguir creciendo”, apuntaba.

Dotado de un gran salto y dos metros ‘justitos’, Granger quedó acreditado como alguien que podía anotar de muy distintas maneras, aunque a veces abusase del balón. Baste un dato: no debe haber muchos jugadores en la historia de los All Star españoles que hayan participado en la misma edición en el partido de las estrellas (12 puntos 19 minutos) y los concursos de mates (segundo, superado por el amateur Aarón Cuéllar) y triples (último, con solo 10 puntos).

El final en Sevilla fue un tanto apresurado y tuvo sabor amargo. Cuando el equipo se quedó en tierra de nadie, recibió una oferta de la Kinder de Bolonia para acabar allí la campaña y fue traspasado, ocupando su puesto Carl Thomas.

Su carrera siguió en ascenso. Después fue al Efes Pilsen, luego al CSKA de Moscú y luego regresó al Efes. Fue en el verano del 2007 cuando se anunció su incorporación al entonces rimbombante proyecto Akasvayu y llegó a viajar a Girona. Llegó a ser presentado: “La ACB va bien con mis características”, dijo, con el recuerdo de lo sucedido en el Caja.

Sin embargo, el contrato se rescindió a los pocos días cuando se vio que su rodilla no estaba en condiciones, agradeciendo el club catalán su profesionalidad. No volvió a jugar, pese a que solo tenía 31 años. ¿Y qué ha hecho desde entonces? Según su perfil de Linkedin (en el que por cierto sustituye su habitual ‘Antonio’ por su segundo nombre, ‘Carl’), vive en Weatherford (Texas) y posee una empresa llamada Peacock Park Design, dedicada a elementos de decoración de tipo ‘vintage’.

Llegada al ‘stage’ del Akasvayu Girona, donde no llegó a jugar.
Llegada al ‘stage’ del Akasvayu Girona, donde no llegó a jugar.