Adrián Méndez: Cogiendo vuelo en Alicante aportando aquí y allá

Adrián Méndez: Cogiendo vuelo en Alicante aportando aquí y allá
Cogiendo vuelo en Alicante aportando aquí y allá

Javier Ortiz Pérez

En una rueda de prensa en Murcia.
En una rueda de prensa en Murcia.

Adrián Méndez tiene todavía 23 años y toda una historia por escribir en el baloncesto. De momento lo está haciendo con el HLA Lucentum Alicante, en el que pone su granito de arena para aportar un poco de todo: un triple allá, una buena defensa, mucha personalidad, capacidad de liderazgo... Se trata de un jugador bastante potente a nivel físico.

Hace casi cuatro años, en los dos últimos partidos de la liga regular en la Liga Endesa, tuvo la oportunidad de debutar con el primer equipo de su ciudad, el UCAM Murcia. Óscar Quintana le dio nada menos que ocho minutos (anotó un punto) en un espectacular choque frente al Canarias que acabó con victoria ‘pimentonera’, 111-108. Fue un estreno “sensacional, sobre todo al poder hacerlo en tu ciudad con la gente que te arropa. No me esperaba salir en el comienzo del tercer cuarto, y de pronto ahí estaba, en la pista”.

Desde entonces se ha ido abriendo camino primero en LEB Plata en Ávila (especialmente bien aquí con 11 puntos de media en 30 minutos), después dos campañas en Oro con el Palma (rol de reserva) y ahora de regreso a la tercera categoría en Alicante.  “Estoy contento con mi trayectoria y evolucionando como jugador día a día”, apunta.

Con el Lucentum Alicante (Foto: José Fco. Martínez).
Con el Lucentum Alicante (Foto: José Fco. Martínez).

A orillas del Mediterráneo y bastante cerca de casa (“a solo una hora de coche, eso se agradece muchísimo”), asegura estar muy a gusto. “El equipo va muy bien, cumpliendo objetivos, siempre entre los primeros”, afirma.  Hace unas semanas sí se llevó el disgusto de perder la final de la Copa LEB Plata ante el Covirán Granada (80-74). Él fue titular y, aparte de sus 13 puntos, demostró que puede ayudar también en una faceta tan inesperada como el rebote: capturó 11, más que nadie en su equipo, con su 1,95 de estatura.

Según narra, empezó en el baloncesto a los ocho años en el colegio “después de ver los partidos de mi hermana mayor, y ya pasé toda mi formación en lo que ahora se conoce como Molina Basket hasta mi primer año senior que fiche dos años con el UCAM Murcia”.

En la pista se define como “un jugador de equipo versátil con mucha hambre y intensidad defensiva”, mientras que sus planes de futuro se centran por ahora en el baloncesto para después retomar los estudios. “Siempre he pensado en algo ligado al deporte, pero cada vez me está atrayendo más la idea de la carrera de psicología. Aún no lo tengo del todo claro”.

Es también un especialista en el ‘3x3’, llegando a disputar el Mundial sub-18 de la especialidad en 2011.