‘Panchi’ Barrera: Magia en los pases, pero menos éxito que su ‘socio’

‘Panchi’ Barrera: Magia en los pases, pero menos éxito que su ‘socio’
Magia en los pases, pero menos éxito que su ‘socio’

Javier Ortiz Pérez

Portada de Gigantes con Rudy.
Portada de Gigantes con Rudy.

En el número 898 de ‘Gigantes del Basket’, de enero de 2003, comparten portada, vestidos de verdinegro Joventut, Rudy Fernández y otro chiquito llamado Gustavo ‘Panchi’ Barrera. En el reportaje ambos son presentados en páginas como seguras estrellas del baloncesto y en el pronóstico acierta de pleno en el caso de Rudy, mientras que se queda a medias con Barrera, un base alto (1,93) que había traído la ‘Penya’ desde Uruguay.

Formaban una pareja exterior letal en categoría junior, pero a partir de entonces el camino de uno y otro fue bien distinto. El del actual escolta del Real Madrid y ex NBA ya lo conocemos bien, mientras que nuestro protagonista de hoy no encontró el sitio en las sucesivas cesiones que fue teniendo. Sí fue (y continúa siendo) un base importante en su país natal.

Había venido de la mano con alguien que tuvo una historia similar: su compatriota Óscar Moglia, que jugó para el Granollers a finales de los 80 y después se hizo representante. En su momento ya hablamos aquí sobre él.

Quien vio jugar a Barrera en categorías inferiores asegura que era un genio. “Tiene la virtud de hacer buenos a sus compañeros. Arriesga mucho en los pase y eso le hace perder algunos balones, pero creo que debe perderlos ahora. Da pases que sus compañeros no entienden, pero cuando los receptores de esos pases sean jugadores de más calidad, será un jugador muy importante”, contaba su entrenador en el junior del Joventut, Xavi Castillo. En el reportaje también se citan unas declaraciones del entonces seleccionador absoluto, Moncho López: “No he visto nunca a un jugador tan buen pasador en posicional y en movimiento”.

Con Granada en la 2010-11.
Con Granada en la 2010-11.

A la espera de su pasaporte español, Barrera nunca llegaría a debutar con el Joventut en Liga, pero sí en la Copa ULEB 2003-04 (seis partidos, uno de ellos como titular). A continuación anduvo en LEB-2 con el Castellón y en LEB Oro en Huelva, Lugo (de donde se marchó de repente tras una discusión con Paco García) y Melilla. No terminó de cuajar y volvió a su país.

Tuvo una segunda oportunidad española unos años después, en 2010, después de lograr el bronce en los Juegos Panamericanos y ser el máximo asistente de la liga venezolana. Esa madurez intentó aprovecharla Aíto García Reneses en el Unicaja, con el que inició la temporada para ser cedido a continuación al Granada. Sus únicos 16 partidos en la Liga Endesa (10 y 6) se concentran en esos meses con promedios de 3,8 puntos y 1,8 asistencias en 15 minutos.

Actualmente en las filas del Aguada uruguayo, hace unas semanas se publicó en Canchalatina.com una entrevista con él.  “Tengo ya 31 años y creo que me quedan todavía dos o tres años. Uno es más experto y más sólido, pero no tiene la misma energía de antes”, cuenta. También le preguntan por Rudy: “En aquel momento tuvimos una buena relación. Luego la vida nos fue llevando por caminos diferentes y fuimos perdiendo el contacto”.

Por último, se refiere a su segunda etapa en España: “Tengo grandes recuerdos, más de Málaga porque estuve más tiempo. Unicaja era un equipo donde era difícil encontrar estabilidad en aquel momento, pero es un gran equipo. Tuve un buen tiempo allí”.

En la actualidad, con el Aguada uruguayo.
En la actualidad, con el Aguada uruguayo.