Nico Gianella: El platense que sintió Granada en lo más profundo

Nico Gianella: El platense que sintió Granada en lo más profundo
El platense que sintió Granada en lo más profundo

Javier Ortiz Pérez

Lleida 2004-05.
Lleida 2004-05.

Hace unas semanas nos conmovía una noticia: Nico Gianella, a sus 38 años,  clavaba nada menos que 43 puntos en la victoria de Boca Juniors frente Hispano Americano en la Liga Nacional de Argentina. Y lo hacía además en un tiempo de 28 minutos. ¿Se puede dejar más claro que uno no está viejo para el baloncesto? Y eso que nunca se distinguió por ser un especialista en la anotación desde el puesto de base, pero ya se sabe que en este oficio, cuanto más juegas, más lo conoces...

Gianella firmó unas temporadas realmente buenas en España, sobre todo en Granada, donde permaneció durante seis años (2005-11) en la máxima categoría disputando el 90% de los partidos como titular y terminando como capitán. Nacido en La Plata, se identificó al máximo con la ciudad de La Alhambra. Y al revés. Algo tienen los argentinos cuando en su mayoría transmiten tanto a la grada: unos valores relacionados con el compromiso que son invisibles, pero embriagadores. Obtuvo un nivel tan bueno como nazarí que en 2006 llegó a ir con la selección argentina a Venezuela al Campeonato Sudamericano, donde obtuvo el bronce.

Pese a que en Argentino había sido campeón con Estudiantes de Olavarría en el 2000, su aterrizaje en España pasó bastante inadvertido: un puñado de partidos como refuerzo para los ‘playoffs’ en un León de LEB que buscaba el ascenso y que no lo logró. Era la temporada 2001-02 y regresó a Italia, donde tenía experiencia previa en la Lega Due. Cuando el Plasencia le incorporó para la 2003-04 no muchos esperaban un rendimiento tan espectacular: fue el timón de un equipo modesto que impresionó por su juego dinámico y compitió de tú a tú con los grandes de la segunda categoría.

Las llamadas de más arriba no tardaron en llegar e hizo su debut en la entonces Liga ACB con el Plus Pujol Lleida. No fue un año brillante a nivel colectivo (el equipo acabó último), pero él sí demostró que podía codearse con los mejores, así es que fue a Granada. En el ‘CeBé’ se convirtió en absolutamente imprescindible hasta totalizar los 222 partidos ligueros de su historial (10,6 puntos y 3 asistencias en 28 minutos).

Granada 2005-11.
Granada 2005-11.

“Me siento muy querido y apoyado por la grada del CB Granada. El día que me retire del baloncesto y esté en Argentina recordando aspectos de mi carrera siempre recordaré a la afición de Granada como lo mejor porque siempre me han tratado de maravilla”, comentaba en acb.com con motivo de su encuentro 200. En la entrevista recordaba lo sucedido en la temporada 2007-08 y la agónica permanencia conseguida:  ”Fue el momento más malo por la terrible segunda vuelta de temporada que hicimos aquel año y por la presión que tuvimos que sufrir en los días previos al último encuentro ante el Tau, ya que todo el mundo nos daba por muertos. La mayor alegría fue vencer ese partido y lograr la salvación”.

Tras su marcha en 2011, estuvo unos meses en Cantú antes de regresar definitivamente a Argentina, donde ha jugado estos años en Formosa, Quimsa y ahora Boca, con un pequeño paréntesis en Brasil con el Palmeiras. En 2013 protagonizó una tristísima noticia: su hijo pequeño Juan Andrés, de solo tres años, fallecía al ahogarse en la piscina de la casa familiar en City Bell. Innumerables muestras de condolencia se produjeron en las dos orillas del Atlántico.

Es fácil imaginar que ese dolor no se supera nunca del todo, pero el hecho de que siga jugando con alegría y anotando tanto es un buen síntoma. En un huequito de su corazón guarda a España y, sobre todo, a Granada.

Con Boca Juniors (Foto: canchalatina.com).
Con Boca Juniors (Foto: canchalatina.com).