Pedro Escobedo: Las vivencias en Aragón y Ourense de un tipo diferente

Pedro Escobedo: Las vivencias en Aragón y Ourense de un tipo diferente
Las vivencias en Aragón y Ourense de un tipo diferente

Javier Ortiz Pérez

Ourense 96-97, en un cromo.
Ourense 96-97, en un cromo.

Con esta página a nivel personal estoy teniendo experiencias estupendas contactando con jugadores y ex jugadores. La más reciente dentro de ellas ha sido la de encontrar a Pedro Escobedo, que apenas unos minutos después de mandarle el habitual cuestionario sobre su pasado, presente y futuro ya me lo tenía respondido con un enorme entusiasmo. Se intuye un ser especial detrás de este alero maño que no tuvo suerte en la máxima categoría (cuatro partidos en el Ourense 96-97). Vamos con su experiencia personal en el baloncesto... y en la vida.

“Yo con 12 años practicaba judo. Llegué a ser campeón de Aragón de mi peso con cinturón verde... y a la vez era portero de mi colegio, el San Andrés, en Zaragoza. Una amiga común de mis padres me dijo que tenía altura para jugar a basket. Fui allí cuando apoyado por ellos y empecé a jugar en ese mismo colegio ese año. Al año siguiente me apunté a la ‘operación altura’ del CAI Zaragoza. Era infantil o cadete, no recuerdo, y me cogieron de chiripa siendo el peor de los doce o trece que estábamos. Al año siguiente fue cuando me echaron, pero a la semana siguiente Pedro Buesa, que era mi entrenador, me volvió a llamar porque un compañero se había ido por estudios.

Aquellos en la cantera del CAI fueron mis mejores años sin duda, ya que aparte de conocer a muchos amigos afines a mí, pasábamos muchas horas juntos haciendo algo que nos apasionaba y amábamos con locura.

Llegué a entrenar con el primer equipo con gente como Ken Bannister, los Arcega, Fran Murcia, Romay, Zubizarreta, Andre Turner... Y Ourense apostó por mí. Tuve que tomar la difícil decisión de irme de mi casa para hacer una prueba con ellos durante tres días, acompañándome y  pagando mi padre nuestra estancia y comidas. Él fue mi gran fan y valedor número uno... Pedro Escobedo Altaba. Sin él jamás hubiera llegado donde llegué y jamás hubiera sido la persona que ahora mismo soy. ¡¡Gracias, papá, allí donde estés!! ¡¡Te quierooooo!!

En la actualidad.
En la actualidad.

Después, estuve en todos los equipos de Liga EBA de Aragón, ya que cuando volvió de Ourense el segundo año después de haberles ganado un juicio y haber sentado jurisprudencia, ya no tuve más opciones de ACB. Yo hacía un poco de todo, pero sobre todo era muy reboteador y anotador de tres puntos.

Actualmente estoy viviendo entre Zaragoza y Lanzarote buscando un proyecto que me ilusione y apasione. En Zaragoza tengo a mi hija Ángela de 13 años y es la única causa por la que vivo allí. En Lanzarote es donde tengo mi residencia, y es que estoy enamorado de la isla”.