‘Bootsy’ Thornton: La floja época en España de un gran jugador en Italia

‘Bootsy’ Thornton: La floja época en España de un gran jugador en Italia
La floja época en España de un gran jugador en Italia

Javier Ortiz Pérez

Tres etapas distintas en Siena.
Tres etapas distintas en Siena.

Tuvo algo de fiasco la experiencia de Marvis ‘Bootsy’ Thornton en España. Considerado uno de los mejores americanos exteriores en el baloncesto europeo en lo que va de siglo, no pudo confirmar esta fama ni en el Barcelona 2005-06 ni en el Akasvayu Girona 2006-07, donde no estuvo a la altura de su cotización económica. Seguramente hubo problemas físicos por medio, pero resultó doloroso verle no rendir al nivel que acreditó antes y después, sobre todo en Italia, un país en el que se sintió mucho más jugador.

Nacido en la ‘thewireiana’ Baltimore, Thornton encontró pronto en el basket una forma de vivir, de sentir. Con 1,93 era un escolta versátil, muy anotador, pero que también podía aportar en otras facetas del juego. Eso le llevó a la universidad de Saint John’s, donde protagonizó momentos tan increíbles como los 40 puntos que le clavó a Duke en enero de 1999 (incluyendo siete triples). Su condición de zurdo le daba algo de especial.

Eso no le valió no obstante para entrar en el ‘draft’ del 2000, algo que le dolió extraordinariamente. Más de diez años después decía: “Me sentí frustrado por aquello durante un año. Veo a algunos de los tipos contra los que jugué y que sí fueron escogidos y siento que era mejor que ellos. Vi que ellos tendrían su oportunidad en la NBA y yo nunca. Así es que siempre es un poco amargo”.

Empezó su carrera europea en el Cantú y pasó al que sin duda ha sido el club de su vida, el Montepaschi Siena, donde estuvo tres etapas (2003-05, 2007-08 y 2011-12). Entre medias ocurrió su aciaga etapa española, primero como apuesta del dúo Dusko Ivanovic-Zoran Savic como azulgrana y después, con un contrato no tan alto, en Girona, en los momentos de apogeo económico del fallido proyecto Akasvayu. En tres de sus seis últimos encuentros ACB se marchó sin anotar.

Barcelona 2005-06.
Barcelona 2005-06.

Y es que los números retratan su decepción. 8,4 puntos y 3 rebotes en el Palau y, todavía peor, 5,1 y 1,5 en Fontajau (en 15 minutos), aunque en este último escenario al menos pudo consolarse ganando su único título en España, una FIBA Cup. Después,  levantar copas sí que se le dio realmente bien: una liga y una copa en sus tres años en el Efes Pilsen y tres ligas y una copa en su amada Siena. En la Toscana jugaría una Final Four y hasta sería incluido en el segundo quinteto ideal de la Euroliga en el 2008.

No fue de extrañar que su último equipo italiano fuese el siempre ofensivo Sassari, donde con 36 años llegó a promediar 13,6 puntos. Se despidió en un país que no conocía como Francia, en el Estrasburgo, en la 2013-14, siendo finalista, y ya muy castigado por las lesiones.

Desde entonces vive en Tallahassee con su esposa, Aquenda Clark, y tres hijos, Miranda, Marvis y Milana. Y es que tenía fama de tipo muy familiar: al contrario de lo que sucede a menudo, llevó a todos ellos con él mientras que jugaba en Europa. “Quiero ver crecer a mis niños. Es importante para mí”, explicó.

En la actualidad, junto con Aquenda regenta el Robeks Fruit Juices and Smothies en Mahan Drive, un local especializado en zumos de frutas y demás, como se cuenta aquí. También dice que le encantaría entrenar.

Con su esposa en su negocio.
Con su esposa en su negocio.