Sergio Sánchez: De base ofensivo a ‘tutor’ de jóvenes en el Estudiantes

Sergio Sánchez: De base ofensivo a ‘tutor’ de jóvenes en el Estudiantes
De base ofensivo a ‘tutor’ de jóvenes en el Estudiantes

Javier Ortiz Pérez

Caja San Fernando en el 2001.
Caja San Fernando en el 2001.

Ha puesto ya un pie y medio en el adiós Sergio Sánchez, un base al que hemos tenido en el escenario del baloncesto español durante los últimos 15 años con su juego ofensivo y valiente. A menudo utilizado también de escolta, apura la canasta colaborando en el filial del Estudiantes, de Liga EBA. En marzo cumplirá 36 años. “Contactaron conmigo la temporada pasada para ayudar a los jóvenes a hacer la transición entre junior y senior, que siempre es algo complicado. Me gustó la idea de irme retirando de forma progresiva”, resume.

Ahora su vida está orientada a un proyecto profesional que le ilusiona enormemente. No es entrenar, pero sí está relacionado con el baloncesto: “Estoy con una empresa llamada W2a Management en la que nos dedicamos a buscar becas deportivas para chicos y chicas en Estados Unidos. Es algo en lo que estoy muy contento”.

En el cuadro madrileño pasó dos etapas distintas dentro de una de esas carreras con mucho movimiento de ciudades, siendo un fijo en la máxima categoría durante nueve temporadas consecutivas (2005-2014). Además de la del Estudiantes, vistió las camisetas de Fuenlabrada (dos etapas también), Gipuzkoa y Murcia, pero su debut en la élite se había producido unos años antes, en su club de lanzamiento, el Caja San Fernando.

Sánchez es de La Línea de la Concepción, aunque le quede poco de acento andaluz. “Mi padre siempre había jugado al baloncesto. Por él me vino la afición, así es que siempre lo he tenido presente. También hacía fútbol, pero tenía que elegir y escogí el basket. Mi primer club fue el Algeciras, que tenía por entonces una cantera más estructurada que La Línea”, recuerda. Sus actuaciones llamaron la atención del Caja y partió hacia Sevilla, donde permanecería ocho años, culminados por el estreno con el primer equipo el 4 de abril del 2000 ante el Cantabria (“fue el típico partido ya decidido en el que juegas el minuto final”).

Con el Estudiantes intentando superar a Ricky Rubio.
Con el Estudiantes intentando superar a Ricky Rubio.

Su año y medio con el primer equipo se vio truncado por una grave lesión de rodilla que le tuvo parado ocho meses. “Decidimos que para recuperarme era mejor dar un paso atrás e ir a LEB con el Huelva. La verdad es que me sentí muy cómodo y cumplimos los objetivos. Fue un trampolín para mí”, apunta. Efectivamente: nunca ha estado más inspirado ofensivamente que con aquellos 14,2 puntos en la 2004-05, tras la que las puertas de la entonces Liga ACB se le reabrieron.

Hay dos veranos que lucen especialmente para él: el del 2005, cuando fue bronce con la selección española ‘B’ y el del 2007, cuando disputó la liga de verano de la NBA, invitado por los Boston Celtics.

Nuestro protagonista está de acuerdo con el análisis de que era un jugador con mejores aptitudes para el ataque. “Mirando atrás, ojalá hubiese tenido más cualidades para la defensa”, reconoce. En todo caso, está a punto de cerrar una carrera de la que se siente muy satisfecho y que le permitió disputar nada menos que 316 partidos en la élite (6,9 puntos y 2,4 asistencias en 18 minutos). “De todos los sitios en los que he estado he sacado cosas positivas. Ha sido un privilegio”, apunta, casi a modo de balance.

Último equipo en la Liga Endesa, el UCAM Murcia 2013-14.
Último equipo en la Liga Endesa, el UCAM Murcia 2013-14.