Lubos Barton: El checo ‘para todos los usos’ que ayudaba a ganar

Lubos Barton: El checo ‘para todos los usos’ que ayudaba a ganar
El checo ‘para todos los usos’ que ayudaba a ganar

Javier Ortiz Pérez

Celebrando la Copa del Rey del 2008 con Ferrán Laviña.
Celebrando la Copa del Rey del 2008 con Ferrán Laviña.

Entre la oleada de retiradas recientes de grandes jugadores, una de las últimas que hemos conocido ha sido la de Lubos Barton. En realidad, no resultó una gran sorpresa: ya la temporada pasada, cuando aceptó fichar por el filial del Barcelona en LEB Oro a modo de transición hacia una nueva etapa, se intuía este desenlace. De azulgrana vivió su último cumpleaños en las pistas (36 el pasado abril). Era un jugador quizás algo oscuro, pero importante para ayudar a ganar a menudo. Tipos así siempre se necesitan, está claro.

Seguro que hubiese agradecido nacer unos años después porque realmente ya le ha pillado mayor el renacimiento del baloncesto checo, así es que en la selección le ha tocado ejercer un poco de ‘padre’ de tipos como Jan Vesely o Tomas Satoransky. Quizás por el prejuicio sobre su nacionalidad, Barton no era un jugador ‘mainstream’ cuando llegó a España, en verano de 2005. Siendo muy joven dejó su país para enrolarse un par de temporadas en la universidad de Valparaíso (1998-2002) y después acabó en Italia, primero en la Fortitudo de Bolonia (2002-03) y luego en la Virtus de Roma (2003-05).

El Joventut se fijó en sus cualidades, que pasaban por no ser un gran especialista en nada, pero al mismo tiempo hacer un poco de todo, y le tuvo en sus filas durante tres años (2005-08), contribuyendo a la Eurocopa del 2006 y la Copa y la ULEB Cup del 2008. Era el perfecto escudero del emergente Rudy Fernández. El Barça le fichó  con ese mismo objetivo de ejercer como ‘pegamento’ y cumplió con creces con una Liga, una Supercopa, una Copa del Rey y la Euroliga del 2010, aunque en la ‘Final Four’ no llegó a participar, lesionado. El talón de Aquiles le dio bastantes problemas a lo largo de toda su trayectoria.

Tras no renovar en el 2010, se marchó un par de años a Fuenlabrada, intentando recuperar sensaciones perdidas tras haber jugado muy poco la campaña anterior. Volvió a pasarle un poco lo mismo: en la primera temporada estuvo a un gran nivel, mientras que en la segunda tuvo problemas físicos, esta vez en un hombro.

Machacando con el Barcelona.
Machacando con el Barcelona.

No acabó ahí su aventura en España, un país por el que siempre ha mostrado mucho cariño después de una rápida adaptación. Y es que tuvo una segunda etapa en Badalona en 2012, además de un contrato temporal en el Valencia Basket 2013-14. Como ‘taronja’ jugó sus últimos partidos en la Liga Endesa, donde totalizó nada menos que 208, con 7,7 puntos, 3,8 rebotes y 1,2 asistencias en 21 minutos. Su 50% en tiros de dos, 34% en triples y 75% en libres le dejan como un tirador intermedio: con el tiempo fue tomándole más al trabajo sucio, a defender, y derivó, pese a haber jugado siempre de alero con sus 2,02, a ser uno de esos ‘4’ abiertos que tanto espacio generan.

La pasada campaña con el Barça B, formando una venerable pareja con Jaka Lakovic, demostró estar todavía físicamente bien: 8,2 puntos (¡y 6,1 rebotes!) en 27 minutos, pero en su cabeza estaba hace tiempo pasar a ser entrenador. Cuando tomó definitivamente la decisión de dejarlo publicó una carta la que aseguraba que se sentía “muy realidad” y que tenía “el mismo amor y pasión por este deporte que el primer día”.

“Me gustaría aprovechar esta carta para agradecer a todos con los que he trabajado todos estos años, compañeros, entrenadores, directivos, managers y todos los aficionados, muy importantes. También quiero dar las gracias de manera especial a mi familia, que ha vivido todos estos años conmigo, siempre viajando allí donde iba, y que me ha apoyado en estos años y que ha disfrutado conmigo todos los éxitos”, añadía.

Dejó claras sus intenciones en la frase final: “No me voy muy lejos, porque ahora dedicaré mi tiempo, energía y pasión para ser entrenador de baloncesto. Por lo tanto, esto no es un adiós, es un hasta ahora”.

Al inicio de su última etapa en las pistas, con el filial azulgrana.
Al inicio de su última etapa en las pistas, con el filial azulgrana.