Adrián García: Un ‘Carlos Jiménez’... de las categorías federativas

Adrián García: Un ‘Carlos Jiménez’... de las categorías federativas
Un ‘Carlos Jiménez’... de las categorías federativas

Javier Ortiz Pérez

Estudiantes 2003-04.
Estudiantes 2003-04.

Hubo una época en la que se señalaba a Adrián García como un aspirante a ser ‘el nuevo Carlos Jiménez’. Obviamente, este tipo de etiquetas y predicciones no son buenas porque siempre generan una expectativa muy difícil de cumplir. Había algunos motivos para buscar ese titular, como el hecho de la formación de ambos en el Estudiantes y el carácter generoso y entregado de su juego desde la posición de ‘3-4’, pero nada más.

García se encargó de alimentar las esperanzas con buenas actuaciones en las selecciones inferiores: plata cadete en el 2001 y bronce en el Torneo de Mannheim junior el año siguiente. Ha terminado siendo, eso sí, una buena pieza de equipo, uno de esos jugadores que están en todos lados y que también ganan partidos, aunque de forma sorda. Nada mejor que su propia autodefinición: “No hago nada perfecto, pero hago un poco de todo. Me gusta defender y rebotear y aportar algún tiro abierto y en penetración. Creo que soy polivalente porque puedo jugar como ‘3’ y como ‘4’”.

La lástima es que esas virtudes no le han permitido pasar de de 14 partidos con marchamo ACB, tres con el Estudiantes en la temporada 2003-04 y once en el CAI Zaragoza 2012-13. A orillas del Ebro llegó sabiendo todos que era un tipo humilde y esforzado y que haría justo lo que le pidiesen, sin protestar. Su protagonismo ha sido mucho mayor en Oro y Plata en un buen número de equipos, aquí y allá: Plasencia, Lliria, Huelva, Gijón, el filial del Baloncesto Sevilla, Ourense, Navarra, Huesca, el ‘B’ del Fuenlabrada... Nunca ha sido un jugador de grandes números, pero sí fiable, de los que no gasta malos tiros. También posee una experiencia internacional con el Lorient francés.

Zaragoza 2012-13.
Zaragoza 2012-13.

Su llegada al baloncesto fue de lo más anecdótica. “Con diez años, una tía mía llamó al Estudiantes para que me hiciesen una prueba porque veían que era muy alto. Sin embargo, no había equipo de mi categoría y tuve que esperar un tiempo hasta empezar en el Ramiro de Maeztu”, cuenta. Unos años después, debutaba en el primer equipo contra el Tenerife: “llevaba entrenando bastante tiempo con ellos porque había varios aleros ‘tocados’, pero no me lo esperaba. Salí un par de minutos e hice lo que pude”. Aquella misma temporada llegaría a disputar unos segundos en dos partidos de la final liguera ante el Barcelona.

Ha pasado mucho desde aquello. Ahora está en los 31 años. En su regreso a España, a Pamplona, tras dos temporadas fuera, confía hacerlo bien. Ya jugó para el Basket Navarra entre 2009 y 2011. La LEB Plata es una categoría en la que, con su calidad y capacidad de sacrificio, puede ser muy importante.  “Tenemos muchas de hacerlo bien. Es una liga bonita  y apasionante”, destaca.

Todavía no sabe qué hará exactamente en el futuro, cuando se canse de trabajar casi siempre para los demás. “Sigo formándome, estudiando”, responde. De momento, el baloncesto ocupa toda la energía en su cabeza. Como curiosidad, tiene algo de sangre húngara en sus venas como bien expresa su segundo apellido, uno de los más llamativos en la ‘enciclopedia’ de la liga: Herepey-Csakanyi.

Basket Navarra en la actualidad.
Basket Navarra en la actualidad.