Eric Anderson: ‘Cuatro’ batallador que contribuyó en el mejor Andorra

Eric Anderson: ‘Cuatro’ batallador que contribuyó en el mejor Andorra
‘Cuatro’ batallador que contribuyó en el mejor Andorra

Javier Ortiz Pérez

Poniendo un bloque en Andorra (94-95).
Poniendo un bloque en Andorra (94-95).

Uno de esos jugadores que no brillan por sus números, sino por su trabajo. Eric Anderson estaba lejos de ser una estrella, pero gustó en su única temporada en España, disputada con el Festina Andorra  en la 94-95.

Para buscar una analogía, Anderson era uno de esos ‘cuatros’ blancos rollizos, peleones y con buena mano, un poco al estilo de Brian Scalabrine o Matt Bonner. En la NBA estuvo condenado más todavía al banquillo que estos dos, mientras que en Europa su propia falta de argumentos para absorber juego ofensivo no le dio muchas opciones de brillar abiertamente. Quizás se adelantó un poco a su época en el sentido de que hoy en día los norteamericanos son utilizados muchas veces en labores oscuras como la que se le daban bien. Sin embargo, en su tiempo se necesitaba algo más de anotación.

Desde luego, no dejó nunca de ser una pieza útil. Quizás todo haya que buscarlo en sus cuatro años de carrera universitaria que pasó en la Indiana de Bobby Knight. El excéntrico ‘coach’ ama a jugadores de este corte: disciplinados al máximo por encima de su propio ego y sus números, así es que el ‘matrimonio’ funcionó muy bien, incluida una presencia en la Final Four en su año de ‘senior’. Con 13,1 puntos y 6,3 rebotes no pudo entrar sin embargo en el ‘draft’ que le correspondía, el de 1992, aunque sí tuvo el coraje suficiente de pasar el ‘training camp’ de los New York Knicks y firmar un contrato por dos temporadas nada menos.

Como hemos dicho, su papel en la NBA fue absolutamente testimonial aquellas dos campañas (27 partido en total, 1,6 puntos y 1,1 rebotes en 3,1 minutos). El suplente de los suplentes, aunque, claro, fue ‘adoptado’ por la afición del Madison, que celebraba especialmente cada aparición suya. Su mayor momento de ‘gloria’ (relativa) fue una pelea que protagonizó con otro ex ACB como Harold Ellis cuando este jugaba en los Clippers. 

Imagen reciente, en un acto benéfico.
Imagen reciente, en un acto benéfico.

Andorra fue su primer lugar en Europa, cumpliendo decentemente con sus funciones, como siempre, y recuperando unos números muy similares a los que tuvo con Indiana: 13 puntos y 5,5 rebotes en 30 minutos. Era aquel un equipo extraordinariamente veterano pero también talentoso (los hermanos Llorente, Ricky Brown, Conner Henry, Quique Villalobos, Francisco Javier Zapata) que funcionó bastante bien a las órdenes de Edu Torres: aquel octavo puesto es todavía la mejor posición en la historia del club del Principado (aunque no hubiese opción en los ‘playoffs’ ante el Barcelona, 2-0).

Nuestro hombre hizo otro intento en la NBA, pero se tuvo que conformar con esperar en la CBA y hacer un par de incursiones a su nivel en Italia (Varese y Fabriano) y Turquía (Galatasaray). Tras otra etapa en los Fort Wayne Fury de la liga comercial, decidió dejar el baloncesto muy pronto, con solo 28 años.

¿Y ahora? Poco que rascar. Vive desde su retirada en el área de Chicago, su ciudad de nacimiento, y se ha dejado ver poco públicamente más allá de alguna antigua reunión de jugadores de Indiana o en actos benéficos.