Larry Abia: Talento físico que el baloncesto le ‘robó’ al fútbol

Larry Abia: Talento físico que el baloncesto le ‘robó’ al fútbol
Talento físico que el baloncesto le ‘robó’ al fútbol

Javier Ortiz Pérez

Con el Valencia Basket.
Con el Valencia Basket.

Larry Abia se busca la vida en el baloncesto ahora en el Leyma Coruña, uno de los equipos más vistosos en cuanto a juego (y a menudo resultados) de la LEB Oro. Hace unos años se dio a conocer como una de las perlas de la cantera del Valencia Basket,  con el que disputaría 17 partidos entre las temporadas 2011-12, 2012-13 y 2013-14. Se trata todavía de un jugador joven, con muchos aspectos a mejorar, pero con la base de un físico poderoso. Se le notan sus genes africanos (es de ascendencia ecuatoguineana) en lo que a explosividad se refiere.

Abia cuenta que empezó a jugar al basket “por un partido de fútbol”, el deporte que practicaba de niño. “Jugaba con mi primo, que es cuatro años mayor que yo y parece ser que tras un encuentro lo hice muy bien. Los padres de los contrincantes preguntaron por mí y mi entrenador respondió que yo era el más pequeño del equipo, cuatro años menos que los demás. Un padre del otro equipo fue a por mi padre y le dijo que por qué no me apuntaba a basket, ya que físicamente era superior a los demás. A la semana siguiente tenía que ir a probar al Pamesa. Había muchísimos niños ese día y me lo pasé muy bien. Después al llegar a casa me dijeron que me habían admitido en la escuela”.

Con su 1,96, se define a sí mismo como “un todoterreno” porque siempre le ha gustado “hacer de todo”. “Está claro que hay cosas que hago peor que otras, pero para eso están los entrenamientos de cada día, para mejorar esos aspectos. En definitiva soy un jugador luchador, al que le gusta ganar siempre, intento dar todo lo que tengo y más en la pista y ayudar a mi equipo en lo que haga falta”.

En su memoria atesora con cariño el momento del estreno con el primer equipo, cuando Paco Olmos le pidió que saltase a pista en el choque ante el Asignia Manresa. Fueron solo 20 segundos, pero se lo tomó “con muchísima ilusión. En ningún momento me esperaba salir a jugar la verdad. Fue algo increíble, debutar con el equipo de toda tu vida es algo difícil de olvidar”. Su otro momento culminante como naranja fue vivir de cerca la Eurocup ganada en 2014.

En la actualidad, en el Leyma Coruña.
En la actualidad, en el Leyma Coruña.

La pasada temporada salió al fin de Valencia a la búsqueda del tiempo en pista que un equipo tan grande no le podía garantizar. Sus números no fueron de relumbrón (3 puntos y 2 rebotes en 16 minutos), pero no es uno de esos jugadores que vayan a llenar su estadística. “Me costó adaptarme un poco”, recuerda. “Gente nueva, ciudad nueva... pero la verdad es que estoy genial aquí, no me puedo quejar. El equipo año tras año va creciendo y eso se nota desde los despachos donde hacen un grandísimo trabajo hasta nosotros que proyectamos ese esfuerzo diario en la pista. El Leyma Coruña es un equipo con ambición y todos trabajamos porque queremos más y más”.

Es, como se puede imaginar, un ‘loco’ del baloncesto. “Quiero sacarme el título de entrenador. Me gustaría serlo en el futuro”, remarca. Por cierto que es primo de David Davis, internacional español... en balonmano.