Kevin Lynch: Buen anotador sustituto de urgencia en Vitoria y Valencia

Kevin Lynch: Buen anotador sustituto de urgencia en Vitoria y Valencia
Buen anotador sustituto de urgencia en Vitoria y Valencia

Javier Ortiz Pérez

Dos temporadas en Charlotte Hornets.
Dos temporadas en Charlotte Hornets.

Dos temporadas consecutivas acabó Kevin Lynch la temporada en España, en ambos casos afrontando un desafío enorme que solventó bien a nivel individual, pero no colectivo. Cumplió en cuanto a números, pero ni el Tau 93-94 ni el Pamesa Valencia 94-95 consiguieron su objetivo en el momento cumbre de la temporada. Pocos pudieron culpar a Lynch de aquello, ya que confirmó su fama de buen anotador (sobre todo de media distancia: era un escolta que apenas usaba el triple) con promedios de 19,3 puntos en 35 minutos en pista.

Lynch, uno de esos blancos que la saben meter, era un chico de Minnesota que se convirtió en todo un ídolo del estado: tras brillar en ‘high school’, prefirió quedarse en casa, con los ‘Gophers’, para afrontar sus cuatro años universitarios. No le salió nada mal y sus 18,1 puntos del año senior le sirvieron para estar en el primer puesto de la segunda del ‘draft’ de 1991 (número 28) con los Hornets. En Charlotte no tuvo muchas oportunidades en dos años (3,3 puntos en 12 minutos) y entró y salió de la CBA a la espera de alguna oportunidad más.

Ese momento no llegaría, así es que también usó Europa como válvula de escape con contratos cortos como el que aceptó procedente de Vitoria en abril de 1994. Velimir Perasovic se había lesionado y él fue el sustituto, entrando únicamente para disputar los octavos de final ante el Caja San Fernando y perderlos (2-1).

Algo similar sucedió un año después, cuando el Pamesa Valencia, en plena crisis de resultados, cortó a Rod Mason y se agarró a Lynch como posible solución. Otra vez volvió a estar cerca de los 20 puntos por partido, pero el equipo bajó en un dramático ‘playout’ contra el Somontano Huesca (1-3). Especialmente reseñable fueron sus 37 puntos en el segundo partido de la serie, el único que ganó el club levantino. Aquel día clavó 14 de 19 en tiros de campo y 8 de 8 en tiros libres.

En la actualidad.
En la actualidad.

Dio toda la impresión de ser un jugador útil para la Liga, pero no repetiría en ella. Siguió obcecado en intentar volver a la NBA (con los Lakers estuvo a punto de lograrlo), pero no lo consiguió. El resto de su carrera profesoinal la dividió entre Alemania (Giessen 46ers y Brose Baskets) y Australia (Wollogong y Sydney Kings).

Tras retirarse en el 2000, volvió a su Minnesota natal, donde mantenía una excelente imagen y el cariño de los aficionados. Cada año ha venido organizando campus para niños, aunque su actividad ha estado más centrada en los medios de comunicación, ejerciendo primero como comentarista radiofónico de los partidos de su ‘alma mater’ y después de los de los Timberwolves. También aprovechó para terminar su carrera de Historia.

En una entrevista para la web de los Wolves se mostraba entusiasmado con su recorrido fuera de Estados Unidos tras dejar la NBA. “El tiempo que pasé en Charlotte me dejó una mezcla de sentimientos. Creo que me ‘draftearon’ sin tener la necesidad de otro escolta. Además, no fueron pacientes conmigo. No pude desarrollarme como quería (...). No era mi sitio así es que me fui del país, que es algo que me encantó y de lo que no me arrepiento nada. Jugar en Europa me dio la oportunidad de desarrollar mi juego a un nivel en el que no podía en Estados Unidos. Otra cosa que me impresionó de estar allí fue conocer toda la historia de las ciudades. Fue muy interesante para mí conocer lugares históricos, algunos de los más hermosos lugares del mundo. Fue un viaje en el que tuve siempre los ojos abiertos”.