Vasco Evtimov: Rostro intimidatorio y un juego que lo era aún más

Vasco Evtimov: Rostro intimidatorio y un juego que lo era aún más
Rostro intimidatorio y un juego que lo era aún más

Javier Ortiz Pérez

En el Caja San Fernando.
En el Caja San Fernando.

Hace unas semanas anunció su retirada del baloncesto Vasco Evtimov, a quien vimos en la actual Liga Endesa durante cuatro temporadas: dos Sevilla (2003-04 y 2004-05) y otras dos en Valladolid (2006-07 y 2007-08). En ambos sitios hizo buena su fama de jugador durísimo, intimidador, contundente. El miedo que daba a sus rivales empezaba por su propia cara, que parece sacada de esas fotos de fichas policiales. Pero nada más lejos: dejó fama de buen compañero, noble, sacrificado, pensando siempre en el equipo. Como su propio juego. En sus 95 partidos promedió más rebotes (7,4) que puntos (7,2) en 21 minutos, lo que da una idea de su dimensión en la pista. Probablemente estuvo mejor en el Caja que en Pucela, donde tuvo algunos problemas físicos.

Vassil Evtimov, de 39 años, lleva el baloncesto en la sangre. Su padre, Ilian, fue profesional, y su hermano Ilian, bastante parecido físicamente, jugó seis partidos con el Estudiantes 2005-06. Querido allá donde fue por su compromiso, atesora un récord difícil de igualar: jugó el Eurobasket con dos selecciones distintas, los de 2001 y 2009. FIBA Europa permitió esta excepción, ya que entre 1999 y 2002 fue internacional con Francia y, ya bastante veterano, se incorporó a su país de nacimiento, Bulgaria.

Y es que se marchó muy joven a Francia con su padre, pero su ambición era mejorar y voló a Estados Unidos, aceptando una oferta de la universidad de North Carolina en la temporada 96-97. Como fue denunciado por haber sido profesional, no quiso pasar otro año en blanco y regresó al país galo para enrolarse prácticamente gratis en el Pau Orthez... ¡regresando a los ‘Tar Heels’ en la 98-99! Pocos o casi ninguno ha hecho eso, ¿verdad?

Luchando por el balón en Valladolid.
Luchando por el balón en Valladolid.

Después ha tenido una movidísima carrera internacional: Grecia (Dafni, Maroussi, Panionios), Rusia (Ural Great Perm), Francia (Asvel, París, Limoges, Orchies), Italia (Fortitudo de Bolonia, Roma, Capo d’Orlando, Reggiana), Eslovenia (Olimpia de Ljubljana), Ucrania (Khimik), Chipre (AEL Limassol), Alemania (Mitteldeutscher)... De vez en cuando regresaba a su Sofía natal para jugar con el Levski, su última escuadra en la 2014-15. Llevaba un año ya sin jugar cuando anunció su decisión de dejarlo.

“Anuncio oficialmente mi retirada el baloncesto. Me ha llevado un año darme cuenta de que no puedo jugar más. Quiero mandar un agradecimiento a mi familia, a mis padres y a mi hermano, que han estado cerca de mío en los malos momentos y a todos mis ex compañeros, entrenadores y a mis amigos más cercanos por todo. Quiero darle las gracias al baloncesto, que me ha permitido aprender mucho y seguir aprendiendo diariamente. Voy a trabajar para convertirme en entrenador y así poder compartir mi experiencia con la nueva generación”, escribía Evtimov en su cuenta de Instagram. En el mismo texto aprovechaba para recordar buena parte de todos los motes que ha tenido, y que no han sido pocos: ‘Big Vas’, ‘OPA’, ‘Beast’, ‘Bigmov’, ‘Chicho Beef’, ‘Mr Double Double’, ‘Big Head’, ‘Robocop’, ‘Big Fella’…

Por detrás viene otro Evtimov, su hijo Nicholas, que es internacional cadete con Francia y está en un ‘high school’ de Carolina del Norte. Su rostro es menos intimidatorio que el de Vasco, pero si ha heredado su espíritu, ahí hay un jugador, seguro.

Curiosa imagen colgada en su cuenta de Instagram (@bigvas12).
Curiosa imagen colgada en su cuenta de Instagram (@bigvas12).