‘Skeeter’ Henry: ‘Mosquito’, el irregular sustituto de Kurtinaitis en Madrid

‘Skeeter’ Henry: ‘Mosquito’, el irregular sustituto de Kurtinaitis en Madrid
‘Mosquito’, el irregular sustituto de Kurtinaitis en Madrid

Javier Ortiz Pérez

En su debut ante Unicaja (Foto: Gigantes del Basket).
En su debut ante Unicaja (Foto: Gigantes del Basket).

A veces aparece Herman Henry III, más conocido como ‘Skeeter’ Henry, dentro de las listas de fichajes más desastrosos de la historia del Real Madrid. Tampoco debió ser para tanto porque en sus 17 partidos de blanco en la temporada 94-95 (los nueve últimos de la liga regular y ocho de ‘playoffs’) promedió 9,2 puntos y 2,6 rebotes repartidos en 25 minutos. Pero ocurría que a aquel equipo prácticamente se le exigía ganar la Liga después de haberse llevado las dos últimas y también, obviamente, la Copa de Europa en Zaragoza.

Pese el influjo brutal de Arvydas Sabonis, el Madrid fue eliminado en semifinales por el Barcelona. De ello se culpó en parte a Henry, un jugador de características muy diferentes a las del jugador al que había sustituido por lesión: el gran Rimas Kurtinaitis. ‘Mosquito’, como se le llamó enseguida aquí como traducción a su apodo americano, se trataba de alguien más penetrador que tirador. Su 29% en triples acredita que no supo aprovechar los evidentes espacios que permitían los dobles y triples marcajes sobre ‘Sabas’. Tampoco gustó ese aire anárquico y ‘gangsta’ de su juego.

Su trayectoria hasta llegar a Madrid incluía un par de años en la universidad de Oklahoma, la CBA, cuatro partidos (15 minutos en total) con los Phoenix Suns de la temporada 93-94 y muy buenas actuaciones en el Dijon francés.  Cuando llegó, se le preguntó qué podía ofrecer. “Una intensidad total en los minutos que esté en cancha. Puedo defender, atacar, pasar... Soy un jugador que siempre piensa en ganar. En Dijon no tenía más remedio que ser el líder. Aquí veremos qué pasa”, dijo en Gigantes del Basket. En aquella entrevista se sacaba a colación su fama de jugador ‘de fantasía’. “No tiene por qué haber problema. Espero que mi creativa sea comprendida por el resto de mis compañeros. El baloncesto es un lenguaje universal y no creo que existan problemas para entendernos a cada momento”, respondía. Parece que fue una recomendación de Boza Maljkovic a Zeljko Obradovic.

Imagen captura de su perfil de Facebook.
Imagen captura de su perfil de Facebook.

Algún problema debió haber porque alternó notables partidos (17 puntos al Estudiantes, 19 –su tope— al Amway Zaragoza) con otros francamente flojos, varios de ellos concentrados en la serie de semifinales frente al Barça, que saldó con 1, 7, 2, 9 y 6 puntos en cada uno de los cinco encuentros.

Nunca volvería a jugar en España, teniendo especial predilección por la liga en la que pareció sentirse más cómodo, la francesa (Montpellier, Cholet, Toulouse, de nuevo Dijon y Le Havre, su último equipo en la 2001-02). También se asomó a Venezuela (Panteras de Miranda), Portugal (Illiabum), Bélgica (Bree) y un solitario partido en Italia con el sureño Scafati.

No se sabe mucho de él desde su retirada, aparte de que ha entrenado en ‘high school’. El verano pasado participó en un partido de viejas glorias de su universidad. Formó parte del equipo que se enfrentó (y perdió) ante un combinado que dirigía como entrenador el mismísimo Blake Griffin, también antiguo ‘sooner’. Henry, que ya está en los 49 años, metió nueve puntos.