Juan Carlos Paredes: Dos partidos en la élite, muchos sueños y realidades

Juan Carlos Paredes: Dos partidos en la élite, muchos sueños y realidades
Dos partidos en la élite, muchos sueños y realidades

Javier Ortiz Pérez

En la actualidad.
En la actualidad.

Juan Carlos Paredes disputó un par de partidos con el Gran Canaria 1999-2000: el primero, ante el Barcelona y el segundo, en Girona frente al Casademont. Para un chico canario, una vivencia inolvidable, aunque no tuviese continuidad en su carrera profesional, circunscrita a la Liga EBA. Este es su relato personal de aquello, a medio camino entre sus inicios y su vida actual.

“Empecé a jugar al baloncesto en el colegio Claret de Las Palmas. No recuerdo la edad exacta, pero debería ser en pre-mini. En mini ya me convocaron para la selección canaria, aunque al final por falta de dinero no fuimos al campeonato. Y ya empezaba a jugar en escolar y federado a la vez. En mini también jugaba al fútbol sala y lo compaginaba con el basket.

Ante el Barcelona estuve en la pista el último minuto con 20 abajo. Fallé un tiro fácil que siempre recordaré, pero bueno, en general contento con el debut y con los ánimos que me daban los jugadores del primer equipo, que se portaban muy bien conmigo. En Girona, contra el Casademont, jugué un par de minutos de minutos importantes, aunque tampoco anoté ningún punto.

En aquella época todo era bonito. Intercalaba el baloncesto y los estudios y dejé un lado los estudios por el baloncesto, pero por poco tiempo ya que a los dos años decidí irme a Vic a jugar en EBA y sacarme la carrera en Cataluña y no me arrepiento. Realmente estaba en una nube. Seguramente me faltó algo de trabajo por mi parte para llegar más lejos, pero ocurrió  así. Me encantaba ir a entrenar, la convivencia con los jugadores de la época como Berni Hernández, David Brabender, Juanma Rodríguez, Brian Clifford... y con el ‘staff’: Joan Pera, Jose ‘el fisio’... Normalmente entrenaba con el primer equipo y jugaba con el EBA.

Fui un jugador de equipo. Mi fuerte era la visión de juego, el rebote y a veces anotar. También decir que mis debilidades eran por un lado mi físico (no me lo curré como tenía que haber hecho) y el tiro exterior. A medida q pasaban los años iba tirando menos, no sé por qué lo hice, y al final me pasó factura.

Ahora mismo estoy trabajando en una empresa de mensajería en Cataluña en la que llevo cuatro años, aunque en breve empezaré otro proyecto que aún no puedo comentar porque se gafaría. También me gustaría volver al mundo del baloncesto, sobre todo en categorías pequeñas como entrenador. Lo echo un poco de menos”.