Joan Tomàs: El futuro filólogo se abre camino en la LEB Oro

Joan Tomàs: El futuro filólogo se abre camino en la LEB Oro
El futuro filólogo se abre camino en la LEB Oro

Javier Ortiz Pérez

Internacional en categorías inferiores.
Internacional en categorías inferiores.

El hermano de Pere Tomàs (jugador del ICL Manresa) es Joan Tomàs, que también es alero y juega en el Quesos Cerrato Palencia. Tiene tres años menos, es casi igual de alto (alrededor de 2,02) y tiene pasado en la Liga Endesa. Con 24, es un jugador todavía en desarrollo al que no sería raro volver a ver en la élite, aunque en las últimas temporadas se ha convertido en un fijo en equipos con aspiraciones en la LEB Oro. Tiende a ser ‘3’, pero también puede echar una mano como ‘4’. Y, aunque antes estaba más conceptuado como un penetrador en ataque, su tiro exterior se ha convertido cada vez en más fiable.

Joan nació en Palma de Mallorca, pero la familia es de una localidad más pequeña llamada Llucmajor. Según cuenta, empezó a jugar al baloncesto “muy pequeño, supongo que por tradición familiar”. Sus buenas actuaciones en campeonatos autonómicos de clubs (con el San Agustín) y selecciones llamaron la atención del Joventut, que le incorporó todavía en edad cadete, siguiendo los pasos de Pere. Al club verdinegro le gusta ‘pescar’ en Baleares, con Rudy Fernández como caso más claro. 

En el Prat.
En el Prat.

Con 16 años, 5 meses y 20 días, Joan se convirtió en uno de los debutantes más jóvenes de la historia de la competición al ser alineado por Sito Alonso ante el Granada durante poco más de dos minutos. “Del partido no recuerdo casi nada. Por aquel entonces creía que jugar en ACB era lo mejor que le podía pasar a un chico de esa edad. Los años te enseñan otras cosas más importantes”, apunta hoy en día.

Aquella misma temporada 2008-09 jugó un encuentro más, a los que habría sumar otro en la 2009-10 y dos más en la 2010-11, al tiempo que se fogueaba con mayor continuidad en el Prat y pasaba los veranos con las selecciones inferiores. Sus simbólicos 10 minutos y 4 puntos en total en la élite no han tenido prolongación, casi siete años después. No todo fue tan rápido como parecía que iba a ser en un principio y se buscó acomodo en la segunda categoría, primero en Logroño (2012-13 y 2013-14) y posteriormente en Melilla (2013-14). Con el Quesos Cerrato Palencia fue campeón hace unos meses aportando 7,6 puntos y 3,9 rebotes en 21,5 minutos. Confirmó su evidente mejoría en el tiro exterior alcanzando un 41% en triples.

Y allí sigue. Y aparentemente contento. “Es mi segunda temporada aquí, después de un año deportivo perfecto. He comenzado con una lesión de la que me estoy recuperando y espero poder terminar la temporada con buenas sensaciones”.

Se trata, como se retrata él mismo, de un jugador “con carácter y al que le gusta competir en cualquier momento. Siempre me costó aprender a perder”.

También sorprende el pequeño de los Tomàs en sus preferencias fuera de la pista y mirando al futuro. No estudia Ciencias del Deporte ni Empresariales, que quizás son las dos carreras más demandadas por los jóvenes profesionales del basket, sino... Filología Hispánica. “Me gustaría ser profesor de Literatura algún día. O tener un trabajo que me permita un razonable tiempo libre. Y, si es posible, que no me disguste demasiado”, dice con cierto sarcasmo. Un tipo especial, por lo que se intuye entre líneas. 

Con el Palencia en la actualidad.
Con el Palencia en la actualidad.