Germán Gabriel: El adiós de un ‘junior de oro’ de un talento enorme

Germán Gabriel: El adiós de un ‘junior de oro’ de un talento enorme
El adiós de un ‘junior de oro’ de un talento enorme

Javier Ortiz Pérez

La final de Lisboa en 1999.
La final de Lisboa en 1999.

Hace unos días hemos conocido la retirada de Germán Gabriel. De él se llegó a decir que era uno de los jugadores de más talento de la generación del 80, la que fue campeona del mundo junior. De hecho, Gabriel estaba en la ‘primera unidad’ de aquel equipo, aunque luego su carrera en el baloncesto profesional, aunque notable, no llegó a la altura descomunal de otros compañeros suyos de ‘quinta’.

Por poner un ejemplo de su importancia en el contexto de los ‘juniors de oro’, en la final de Lisboa ante Estados Unidos en Lisboa solamente Juan Carlos Navarro anotó más que él (25 por 18) y solamente el propio Navarro y Raúl López (37 y 36 minutos, respectivamente) estuvieron más tiempo en pista (27). En el total del Mundial aventajó al resto de los pívots españoles en todos los conceptos.

Era un interior casi de la ‘vieja escuela’, que tiraba más de fundamentos que de físico. Probablemente ahí estuvo el problema: aunque grande y ancho, carecía de uno de esos cuerpos hipermusculados de los interiores de hoy en día. Pero tirando de clase sumó nada menos que 507 partidos en la Liga Endesa, con totales de 4.193 puntos (8,3 de media) y 1.869 rebotes (3,7) en 9.265 minutos.

Probablemente la espina que le quedó más clavada fue no haber podido triunfar plenamente en el equipo de su ciudad, el Unicaja (aunque naciese por cuestiones familiares en Caracas, la capital venezolana). Sí lo lograron sus amigos Carlos Cabezas y Berni Rodríguez, pero no Gabriel, que tuvo hasta cuatro etapas distintas en el Unicaja (la última, media temporada pasada) sin ser casi nunca referencia.

Sí consiguió ese estatus en otros sitios, como Estudiantes o Bilbao, donde debió dejar buen recuerdo porque en ambos clubs le reclamaron años después de tenerle por primera vez. También pasó por Ourense, muy joven, y Girona, en el fallido ‘proyecto Akasvayu’. Y quizás para confirmar que era y es un tipo distinto, hasta tuvo en una exótica aventura internacional con los Marinos de Anzóategui de su país de nacimiento y ganó la liga (2014).

Primera de las dos etapas en Estudiantes.
Primera de las dos etapas en Estudiantes.

Al menos tuvo también un momento de gloria con la selección, alcanzando el bronce en el Eurobasket de 2013. Su satisfacción debió ser enorme, pese a ocupar el fondo del banquillo durante la mayor parte del campeonato (solo 35 minutos).

Su salto a los banquillos ha sido rápido, en los Iowa Energy de la liga de desarrollo de la NBA como asistente de Mark Woodley. Quizás más pronto que tarde le veamos de regreso aquí dirigiendo él mismo un equipo en la élite. Y nos ha dejado una carta de despedida que es todo un regalo.

“4 de Nov. de 2016. Fin del partido...

Gracias Silvia por acompañarme estos últimos 15 años de mi carrera, por hacer los momentos duros más fáciles y por darme ese apoyo y estabilidad tan necesarios en este entorno profesional. Gracias por cuidar de nuestra pequeña en todos esos viajes, horas de entreno y etapas difíciles en los que hemos estado separados. Sin vosotras estos años no hubieran sido tan divertidos.

Llegué al baloncesto profesional con una familia pequeña pero que en todo momento me ha apoyado, animado y ayudado. Por eso, Mamá, Papá, Carlos y abuela, os debo dar las gracias eternamente por haberme dado la educación, los valores y la constancia que me han hecho ser la persona que soy.

Reboteando en Bilbao.
Reboteando en Bilbao.

Empiezo una nueva etapa, siendo consciente que lo más importante que me ha ofrecido el baloncesto es la oportunidad de haber conocido a todas las personas quienes ahora son parte de mi familia. Berni, Rafa, Carlos, Jon Pol.., Raül, Mario, Nacho, Dani, Alberto. Sois más de los hermanos que jamás pude pensar que iba a llegar a tener. Rosa, Laura, Marta, Jessica, Palma, Desi, Noe, Olga, Pati, Nuria y Marisa. Hermanas a las que quiero con locura y que siempre habéis estado presentes en estos años.

He llegado a odiar tanto a este deporte que me he dado cuenta que en realidad era un sentimiento mal definido por mi parte, ya que cuando te entregas en cuerpo y alma a algo que amas, se mete tan dentro de ti que, se convierte en una pasión obsesiva, la cual me acompañará el resto de mis días.

Angelines, Jose, Bernardo e Isa, Chris y Kathy, tíos y primos, Javi, Juan, Alberto, Litus, Martí, Raúl, Juanjo, Castor, José María, Paco, Aitz, Eire, Isidro, Carmen, Oscar, Ángel, Jose, Cynthia.......y muchos más. Siempre que nos vemos me demostráis un cariño especial y es por esos os tengo muy presente en mi vida.

Una mención especial a todos los fisioterapeutas, preparadores físicos y médicos que me han ayudado a prolongar tanto mi carrera, y a las personas que en estos últimos años tan turbulentos me han ayudado a proteger mis intereses.

En el Akasvayu Girona.
En el Akasvayu Girona.

Por cierto, un detalle. No me dejo de vestir de corto, no me alejo de las pistas, no dejo de ver baloncesto, no dejo de viajar. Por estas y más razones considero que, más que una retirada, es simplemente un cambio de punto de vista. Un pivote vamos.

Por último, a todos mis entrenadores y asistentes a lo largo de estos años. Conozco vuestros secretos deportivos, pero prometo utilizarlos para seguir formándome y crecer como entrenador. Gracias por esos másters privados en cada año.

...Comienza el tiempo extra”.

Última de sus cuatro etapas en el Unicaja.
Última de sus cuatro etapas en el Unicaja.