Floyd Allen: El hermano de Jimmy también reboteaba de lo lindo

Floyd Allen: El hermano de Jimmy también reboteaba de lo lindo
El hermano de Jimmy también reboteaba de lo lindo

Javier Ortiz Pérez

Machacando en Italia.
Machacando en Italia.

Hace algunas semanas trajimos aquí a Jimmy Allen, ‘héroe’ silencioso en la Copa del Rey ganada por el CAI Zaragoza en 1983. Menos recordado pero también efectivo en su rendimiento fue su hermano mayor Floyd, que permaneció una temporada, la 86-87, en el Forum Valladolid primero y luego en el Collado Villaba, en Primera B. Ambos hermanos tenían características similares: grandes defensores, fieros reboteadores y poco refinados en sus movimientos ofensivos más allá de la zona.

A Floyd, un poco más alto (2,10 por 2,07 de su ‘bro’) se le acusó de haber estado un tanto irregular a orillas del Pisuerga, pese a sus buenos promedios de 16,9 puntos y 12 rebotes (líder de la competición en este último apartado) en 38 minutos en pista. Europa fue durante más de una década su medio natural, aunque no sin una historia dura detrás. Una grave lesión de rodilla en su último año en la universidad de Sam Houston, cuando las expectativas estaban siendo muy buenas, le impidió incluso entrar en el ‘draft’ que le correspondía, y eso que había un montón de rondas (diez) por entonces. Llegó a dejar el deporte de la canasta durante dos años, pasando a ejercer la docencia en Chicago. Sin embargo, ver a unos chicos jugando en la calle le animó a ponerse en forma, a modo de desafío. Lo consiguió y, tras no pasar una prueba en Brindisi, acabó firmando en Bélgica, en el modesto Aalst. Después, gracias a sus descollantes actuaciones en los aspectos menos agradecidos del juego, estuvo varios años en Francia (Lyon y Le Mans) e Italia. Cuando Mario Pesquera se fijó en él procedía del Reyer Venezia.

“Casi todos los jugadores de baloncesto ambicionan jugar en la NBA. También yo tenía esa ambición, pero la mala suerte me impidió llegar a los profesionales. Sin embargo, en Europa estoy viviendo unas experiencias muy positivas, que muchos profesionales no podrán tener jamás. A nivel deportivo alcancé títulos en Francia, jugando la Copa de Europa y teniendo la oportunidad de conocer países como Grecia, Yugoslavia, Israel, Egipto, Rusia. Me acompañó mi mujer a alguno de estos viajes, que fueron estupendos. Desde luego no renunciaría nunca a esta experiencia”, contaba en el Nuevo Basket número 157 (marzo de 1987).

Forum Valladolid 86-87.
Forum Valladolid 86-87.

En aquel entonces sostenía que “cuando voy a mi casa de Texas, echo de menos Europa. Siempre me encuentro dispuesto a volver para seguir jugando aquí”. De hecho, cuando se marchó de Valladolid firmó un contrato temporal con el Collado Villalba aquella misma temporada para ayudarlo a subir. Y lo consiguió.

Quizás haber empezado tan tarde a ganar dinero le animó a permanecer en Italia otras cuatro campañas más: Virtus Bolonia (87-88), Teorema Arese (88-89, con un promedio récord de 15 rebotes) y finalmente Sassari (89-90 y 90-91, al borde los 40). Era un enamorado del basket transalpino, al que ya mostraba su deseo de volver cuando terminó su contrato en nuestro país: “Es el mejor que hay que en Europa. Es algo distinto. Allí la defensa es más fuerte, porque la potencia física cuenta mucho. Los españoles tienen distinta mentalidad, con el contraataque como mejor arma. Eso sí, aquí el juego es más espectacular”.

Sus planes de futuro pasaban por montar un supermercado “porque todo el mundo tiene que comer”. No sabemos si lo habrá cumplido, pero sí que es seguro que vive en Hunstville (Texas).vvvv

En la actualidad.
En la actualidad.