Marty Conlon: El más odiado por Chris Webber jugó en Fuenlabrada y Murcia

Marty Conlon: El más odiado por Chris Webber jugó en Fuenlabrada y Murcia
El más odiado por Chris Webber jugó en Fuenlabrada y Murcia

Javier Ortiz Pérez

Peculiar mecánica con los Celtics.
Peculiar mecánica con los Celtics.

Sorprendió a muchos que hace casi dos años, cuando al gran Chris Webber le preguntaron qué jugador odiaba más defender, respondiese con el nombre de alguien bastante poco conocido, aunque tuviese una larga carrera profesional que incluyó bastante NBA y un poquito de España. Se trataba de Marty Conlon, a quien tuvimos por aquí como recambio de urgencia en el Fuenlabrada 99-2000 (seis partidos) y el Murcia 2003-04 (otros once).

El argumento de Webber es que Conlon tenía una extraña mecánica de tiro que resultaba muy difícil de parar: abriendo mucho los codos y sacando el balón desde muy abajo, bajando mucho el trasero, sobre todo en los tiros libres. La ex estrella de los Kings llegó a poner una norma en el vestuario: 100 dólares para cada vez que alguno de sus compañeros se dejase encestar mientras defendía a nuestro protagonista de hoy.

Apodado ‘El Bombardero del Bronx’, es cierto que se trataba de un jugador poco ortodoxo: con sus 2,11 destacaba por su pelea y un poco vistosa efectividad. Jugó para Rick Pitino en Providence y no llegó a entrar en el ‘draft’ de 1990, pero su mezcla de habilidad le dio para jugar 379 partidos en la NBA, aunque solo 29 como titular, entre Seattle, Sacramento, Charlotte, Washington, Milwaukee, Boston, Miami y Clippers, desde 1991 al 2000. 6,5 puntos y 3,5 puntos fueron sus promedios en 16 minutos. Excepto unos pocos encuentros en Lyon (1991) y Bolonia (1996), no necesitó irse a Europa para seguir jugando.

La ‘sentencia Bosman’ le dio una dimensión inesperada a su carrera al conseguir el pasaporte de la República de Irlanda. Recurrió a él el Fuenlabrada, que intentaba salvarse de la ‘quema’ del descenso a finales de la 99-2000. Con su ayuda (8 puntos y 7 rebotes en 25 minutos) logró el objetivo. Tras jugar en Italia (Verona y Nápoles) y Grecia (Maroussi), de nuevo un equipo español en problemas llamó a su puerta, pero esta vez el Polaris Murcia bajó y su rendimiento fue peor (4 puntos y 3 rebotes en 14 minutos). “No me asusta la presión”, había advertido a su llegada. Ya tenía 36 años, pero aún tendría una segunda etapa en Nápoles antes de retirarse. 

Luchando con varios rivales en Fuenlabrada.
Luchando con varios rivales en Fuenlabrada.

Con Irlanda no se limitó a disfrutar de los beneficios de haber obtenido la nacionalidad: accedió a jugar con su floja selección, de la que se convirtió en capitán y entrenador ayudante. Incluso gestionó una gira por Estados Unidos. Y es que se ha convertido en un hombre muy activo fuera de las canchas, organizando campus y ejerciendo como director de operaciones internacionales de la NBA. Su papel se ha centrado en impulsar numerosos programas con niños y jóvenes en países de África y Asia. Últimamente parece haber regresado a los banquillos como asistente en un proyecto llamado Avenues: The World School, en Nueva York.

Así se retrata a sí mismo en su perfil de Linkedin: “Versátil director de programas y operaciones profesionales con perspectiva única como ex jugador de la NBA y embajador con marca. Adaptado a la dirección de colaboraciones estratégicas, captación de talentos y planes exitosos de eventos internacionales. Interés particular en los programas educativos para la juventud y los deportes sin ánimo de lucro”.

En la actualidad.
En la actualidad.