Marc Blanch: Dominante en la LEB y con poca suerte en la Liga Endesa

Marc Blanch: Dominante en la LEB y con poca suerte en la Liga Endesa
Dominante en la LEB y con poca suerte en la Liga Endesa

Javier Ortiz Pérez

Con el Morabanc Andorra 2014-15.
Con el Morabanc Andorra 2014-15.

27 partidos en la Liga Endesa parecen pocos (no parecen: lo son) para un jugador de la calidad de Marc Blanch. No ha tenido mucha suerte este excelso jugador de ataque con la máxima categoría: en el Estudiantes apenas le dieron bola en la 2010-11 (son cinco encuentros), mientras que, con un poco más de protagonismo, sí demostró parte de su talento en el Morabanc Andorra 2014-15, con el que había conseguido el ascenso unos meses antes siendo decisivo.

Blanch anda ahora en la que parece ser su competición natural, la LEB Oro. Casi con 35 años sigue siendo un dominador. “Soy un jugador con carácter e intenso. Me gusta correr el contraataque”, resume. La pasada campaña se proclamó campeón con el Quesos Cerrato Palencia y allí sigue, torturando a las defensas rivales con su variedad de recursos. “Aquí estoy muy bien después de una primera temporada que no pudo ser mejor, ganando Liga y Copa. Este año la competición estará más igualada”, afirma.

Nacido en la industriosa localidad de Martorell, muy cerca de Barcelona, cuenta que empezó a jugar al baloncesto en su colegio, el Artur Martorell. Como tantos otros, la afición le viene de familia: “Mi padre era entrenador y ya desde pequeño me apasionó este deporte”. En su recorrido hay un lugar decisivo, donde empezó a hacerse un profesional respetado: Baleares. No era un jugador demasiado conocido cuando en la 2005-06, procedente del Gandía (LEB-2) le fichó el Inca en lo que era su debut en la LEB (que no llevaba el apellido ‘Oro’ aún). Allí pasó tres campañas a las que habría que sumar otras dos en el Basquet Mallorca.

Tras promediar 14,1 puntos en la 2009-10, el Estudiantes llamó a su puerta, pero solo le dio 37 minutos en cinco partidos. Demasiado poco (curioso que 7 de sus 15 puntos en total los lograse en un solo partido, en la última jornada ante el Bilbao). Aquello no salió bien desde el primer momento: en su debut, ante el Lucentum Alicante en Vistalegre en la octava jornada, le metieron un codazo y le tuvieron que dar cinco puntos de sutura en una ceja. “La verdad es que no recuerdo si ganamos o perdimos”, reconoce.

Defendiendo en competición europea con el Estudiantes.
Defendiendo en competición europea con el Estudiantes.

Tardó poco en volver a su ‘competición fetiche’, aunque cambiando de isla. Consiguió plaza de ascenso con el Menorca Basquet, en lo que fue el último año de actividad del club, y después consiguió el reseñado éxito con el River Andorra, aunque al segundo intento (2013-14). Fue entonces cuando alcanzó los 14,6 puntos, el mejor promedio anotador de su carrera.

El ‘premio’ tenía que ser ‘ajustar cuentas’ con la Liga Endesa, aunque él mismo reconocía que iba a tener más problemas para desarrollar su juego por cuestiones físicas. Fue de más a menos, destacando los 18 puntos que le hizo al Manresa en la cuarta jornada. Luego un molesto esguince muscular en el sóleo le hizo perderse casi un par de meses de competición. Cuando regresó, ya estaba relegado en la rotación de Joan Peñarroya, así es que cuando concluyó la campaña (4 puntos y 11 minutos) buscó el nuevo horizonte de Palencia con los resultados conocidos.

Blanch no sabe qué hará todavía cuando se retire. Espera que ese momento se posponga lo máximo posible, mientras que las piernas le respondan para seguir corriendo el contraataque. “Me gustaría que fuera algo relacionado con el deporte, pero todo se verá”.

Foto oficial con su actual equipo, el Quesos Cerrato Palencia.
Foto oficial con su actual equipo, el Quesos Cerrato Palencia.