Toni Tramullas: Pequeño (y habilidoso) en la cancha, grande en la medicina

Toni Tramullas: Pequeño (y habilidoso) en la cancha, grande en la medicina
Pequeño (y habilidoso) en la cancha, grande en la medicina

Javier Ortiz Pérez

Con el Español.
Con el Español.

Toni Tramullas pertenece a ese ‘club’ de baloncestistas que, al tiempo que disfrutaban jugando sobre una cancha en la élite, sacaban adelante una carrera tan exigente como la de Medicina. Aunque no tanto como el de Juan Antonio Corbalán, su caso también se ha acabado haciendo bastante conocido porque también ha mostrado una gran brillantez en su especialidad.

Ambos también tienen en común que eran bases, que suele ser sinónimo de cerebro bien amueblado y generosidad. Tramullas supo abrirse camino incluso con sus limitaciones físicas: incluso en aquel entonces (años 80)  era un ‘1’ muy pequeño de estatura con su 1,71. Pero obviamente eso lo sabía compensar con dos habilidades: rapidez y descaro. Así es que no fue raro que se hiciese un habitual en equipos catalanes (se trataba de no alejarse mucho de su centro universitario) como Mollet, Cotonificio y, sobre todo, en el Español, donde jugó desde 1984 a 1988. Resultó curioso que el otro base del equipo ‘perico’, Albert Illa, tampoco destacase por lo alto (1,77). Hace más de dos años ya hablamos de él. Pocas veces (o quizás ninguna) se ha juntado un dúo así en la dirección de juego dentro de la actualmente denominada Liga Endesa.

Tras retirarse con solo 30 años se convirtió en un auténtico experto en la medicina deportiva, un aspecto que todavía se estaba abriendo camino en España. Fue médico del Barcelona en sus secciones de baloncesto (1999-2004) y fútbol (2004-07) y posteriormente ejerció como asesor en el club, siendo además máximo responsable de su campo en la recién fundadada Euroliga. El entrenador Frank Rijkaard, que le conocía de su época azulgrana, se lo llevó a Arabia Saudí para trabajar con la federación. Le debió gustar Oriente Medio porque su aventura laboral ha continuado en Catar: desde el 2012 dirige el Aspire Health Center, que está integrado en la lujosa academia Aspetar, cuyo objetivo es la formación de deportistas bajo innovadoras técnicas.

En la actualidad.
En la actualidad.

“Trabajo en lo que me gusta y en un ambiente excepcional”, comentaba el año pasado en el diario Sport. “No hay un proyecto en el mundo como éste. Es diferente a todos. No dudé en aceptar la propuesta”, añadía. Según contaba, se trata de “un centro médico para deportistas que tiene un prestigio mundial. Este reconocimiento lo dan los médicos, el personal, porque aquí se recopilan las personalidades importantes dentro del mundo médico deportivo. El país apuesta por la salud, la investigación médica y el ejercicio físico como medida para evitar enfermedades como la obesidad, la diabetes y los problemas oculares, todos relacionados. Hay el convencimiento de que la vía es el deporte, la investigación médica y la cultura (...) Tengo a 15 personas en mi equipo y trabajo con los responsables de las selecciones nacionales. Ven en mí una manera de actuar diferente. Quizás por el trato mediterráneo o por mi experiencia”.

Destacaba que haber practicado deporte a alto nivel le había aportado mucho: “Mi experiencia es en el mundo del deporte, en basket desde los 6 a los 30 años. La vida de los deportistas de élite está dedicada al esfuerzo, al trabajo en equipo, al respeto al rival, a los compañeros, a perder, a ganar... Esto es así. Son unos valores que luego sirven para la vida cotidiana”.