Vlado Scepanovic: Certero campeón del mundo en Granada y Murcia

Vlado Scepanovic: Certero campeón del mundo en Granada y Murcia
Certero campeón del mundo en Granada y Murcia

Javier Ortiz Pérez

Granada 2007-09.
Granada 2007-09.

Tuvieron a un gran jugador en Granada (2007-08 y 2008-09) y Murcia (2009-10) con Vlado Scepanovic. No importó demasiado que, rebasados los 30 años, ya no estuviese en la cumbre de su fructífera carrera. Contenía todos los tópicos que se presuponen sobre los baloncestísticas balcánicos: altísima competitividad, profundo conocimiento del juego, una muñeca finísima y capacidad para adaptarse rápidamente, tanto en la pista como fuera de ella. Así es que fue un lujo tenerle por aquí, sí.

Nacido en Montenegro, se convirtió en uno de los jugadores más queridos de la historia del Buducnost, donde jugó desde 1993 al 2000. A partir de entonces, una carrera internacional en la que picó alto con Efes Pilsen, Fortitudo de Bolonia, Panathinaikos y dos etapas en el Partizán. En una de ellas consiguió una de las máximas anotaciones individuales de la historia moderna de la Euroliga al clavarle 40 puntos al Ural Great (el récord está en 41, compartido por Alphonso Ford, Carlton Myers, Kaspars Kambala y Bobby Brown).

Murcia 2009-10.
Murcia 2009-10.

Tras salir del PAOK en el 2007 le llamó el Granada y allí que fue. Oriol Humet, director deportivo del club, casi no se creía haber conseguido a alguien así. “Es, por encima de todo, un excepcional tirador que también puede destacar en el pase y en el uno contra uno y además tiene capacidad para ser un buen jugador de equipo. Su trayectoria e historial lo dice todo. Estamos muy satisfechos de haber podido incorporar al CB Granada a todo un campeón del mundo al que intentaremos ayudar al máximo para que su adaptación al equipo, a la ciudad y a la competición sea lo más rápida y exitosa posible”, dijo. 

Así fue. En esas dos temporadas prácticamente clavó los mismos números (10,2 y 11,1 puntos), aunque en ocasiones tuvo problemas físicos de distinto tipo que no le permitieron estar mucho tiempo seguido en pista. Su tercer año en España fue en el Murcia, donde, ya con 35 años, tuvo un papel menor (7,7). Quedó, eso sí, el regusto amargo del descenso con solo cinco victorias y malas sensaciones a nivel colectivo. En total, 89 partidos y 9,7 puntos en 25 minutos, destacando por un estupendo 40% en triples.

Después de Murcia tuvo cinco partidos de vuelta a Grecia, en el Panellinios, y cumplió un pequeño-gran sueño en el verano del 2011  cuando defendió a Montenegro en el Eurobasket de Lituania, a punto de cumplir los 36.  Con la selección yugoslava ya había tenido una historia brillante, con el oro del Mundial de Atenas-98 y del Eurobasket de Turquía-2001 como momentos culminantes, aunque no era un ‘primer espada’ en aquel combinado con tantísimo talento acumulado.

Tras su retirada definitiva se ha dedicado básicamente a la formación de jóvenes valores coordinando las categorías inferiores de la federación montenegrina, pero ya ha dado el salto a los profesionales. Este verano pasado, su amigo Vlade Divac le consiguió un trabajo como asistente en la liga de verano con los Sacramento Kings. Y desde hace algunos meses dirige al Buducnost, rival de varios equipos españoles en la Eurocup.

Con la selección de Montenegro.
Con la selección de Montenegro.

“La adaptación al nuevo papel está yendo relativamente rápida. Desde el principio tenía claro qué hacer y cómo hacerlo. Echo de menos la experiencia, pero intento compensarlo todos los días. Se necesita un cierto tiempo para tenerla: no se tiene por haber jugado mucho al baloncesto. Pero si lo estás haciendo bien, todo va más deprisa. Estamos muy lejos de lo que queremos, pero hasta ahora tenemos estar satisfechos con los resultados teniendo en cuenta que desde el primer día hemos sufrido lesiones”, dijo hace unas semanas en el diario Novosti

Entrenador del Buducnost.
Entrenador del Buducnost.