Ewoud Kloos: El holandés que siempre tendrá Canarias muy dentro

Ewoud Kloos: El holandés que siempre tendrá Canarias muy dentro
El holandés que siempre tendrá Canarias muy dentro

Javier Ortiz Pérez

La Palma 2010-11.
La Palma 2010-11.

Ewoud Kloos fue uno de esos jóvenes por los que apostó el Gran Canaria a menudo hace unos años. El método era enviarles a su filial de EBA y a La Palma, cuando militaba en LEB Oro, para que se forjasen con la idea de que fuesen útiles en el primer equipo algún día. Un poco la misma ruta que Walter Tabares. Con Kloos, un escolta de 1,95 holandés, no pudo ser así, pero al menos a él le quedó para siempre la vivencia de haber disputado un puñado de partidos con el uniforme amarillo: uno en Liga y otro en Eurocup en la 2009-10 y uno y dos, respectivamente, en la 2010-11. Había llegado después de superar unas pruebas e incluso haberse asomado a la internacionalidad con su país siendo apenas un crío.

Desde luego, no olvidará Canarias en su vida. “Lo que más recuerdo de España es la gente. Es muy amable y me hizo sentir como en casa desde el primer día. Fue una experiencia muy especial. Recuerdo a las personas como muy apasionada, a la que le gusta disfrutar de la vida y de los deportes lo máximo. En mi opinión, esta es la razón por la que España es un gran país para el baloncesto”, comenta. Desde luego, sobre todo lo que percibe es “aprendizaje”. “Es que aprendí mucho, y su gente, comida, cultura y mentalidad deportiva es algo que siempre espero llevar conmigo el resto de mi vida”, añade.

Con el Zwolle de su país.
Con el Zwolle de su país.

Kloos se define en la cancha como “un tipo que trabaja realmente duro para ayudar a mi equipo en cualquier cosa que pueda. La mayor parte de mi energía la pongo en defensa. Siempre quiero defender al mejor jugador del otro equipo y me encanta cuando hago su vida difícil cada vez que se encuentra conmigo”. Cuando el Gran Canaria prescindió de él buscó equipo en su país. En las tres últimas temporadas ha jugado para el Zwolle.

Su vida acaba de dar un giro importante. Con una edad tan baja como 27 años acaba de decidir que abandona el baloncesto. “He decidido poner punto y final, sí. Acabo de terminar mis estudios y mi vida ha llegado a un momento en el que quiero desarrollarme y tener éxito en otra área. Así es que tengo un trabajo en una compañía energética aquí en Holanda como consultor técnico. Disfruto de este nuevo comienzo en mi vida y estoy seguro de que echaré mucho de menos el baloncesto, pero seguiré estando pendiente de lo que pase en ese mundo, al que le estoy muy agradecido por todas las experiencias que me ha dado”, apostilla.