Manu Gómez: Tipo duro en la zona... en plena época de ‘resituación’

Manu Gómez: Tipo duro en la zona... en plena época de ‘resituación’
Tipo duro en la zona... en plena época de ‘resituación’

Javier Ortiz Pérez

En el Unicaja en el 2000.
En el Unicaja en el 2000.

Los últimos partidos de Manu Gómez fueron en la temporada 2013-14, cuando cerró su carrera en el Breogán. Fue en su categoría favorita, la LEB Oro, donde se ha desenvuelto siempre con contundencia y eficacia. Un jugador duro, de esos que no se arruga lo más mínimo ante la estrella interior del rival, y que renuncia al protagonismo en beneficio del resto. Con el tiempo hasta fue adquiriendo mayores habilidades ofensivas, lo que le convirtieron en un elemento muy práctico, sobre todo en aspirantes a subir.

Gómez también tuvo su espacio en la máxima categoría, empezando por unos breves minutos en el Unicaja, cuando ejercía como ‘veterano’ (22 años) en el filial de Liga EBA, en las temporadas 99-2000 y 2000-01. Mayor protagonismo en un sitio donde fue muy querido, Alicante, entre 2002 y 2004, y también en el Valladolid 2005-06. En total, 66 partidos con marchamo ACB con promedios modestos (1,9 puntos y 1,5 rebotes en 8 minutos).

En LEB el escenario fue distinto: o titular o primer recambio de los pívots en sitios tan dispares como Coruña, Córdoba, Murcia, Los Barrios, Burgos y finalmente Lugo. Nada menos que 388 encuentros en la segunda competición rondando los 7 puntos y 5 rebotes en 20 minutos, siempre muy regular, sin altibajos.

Y eso después de haber empezado muy tarde en el baloncesto ya con quince años. Nacido en Betanzos, lo suyo fue, según sus palabras, poco menos que una casualidad, “gracias a unos amigos de clase que me dijeron que probase. Fue tal el enganche desde el inicio y las ganas de aprender que solo pensaba en baloncesto”.

Gancho con el Lucentum Alicante.
Gancho con el Lucentum Alicante.

Sí, tarde, pero bien, muy bien. “Del basket me quedo con todo lo que pude vivir, los buenos amigos con los que conviví, el gran nivel de grandes jugadores con los que compartí equipo. Pero sobre todo el día en el que debuté para mí fue especial, conseguir algo con lo que había soñado”, apunta. Ese debut al que se refiere no deja de tener su tremenda rareza: fue ante el Barcelona, en el Palau Blaugrana, de la mano de Bozidar Maljkovic, siendo titular y disputando 21 minutos, en los que sumó 7 puntos y 5 rebotes frente a jugadores de la talla de Roberto Dueñas, Efthimios Rentzias o Derrick Alston. “No fue normal, no. Imaginaos la cara que puso cuando me lo dijo el entrenador. ¡Me puse a 200 por hora!”, relata.

Gómez reconoce abiertamente su condición de “jugador duro”, al tiempo que destaca su altruismo. “Hacía mejores a sus compañeros, destacando en defensa y un profesional en el día a día. O eso me decían todos los entrenadores que tuve”, dice sonriendo.

Tras cerrar su etapa como jugador en Lugo, ejerció como delegado durante unos meses en el actual club de una ciudad en la que fue muy respetado durante los cuatro años en los que jugó: el San Pablo Burgos. Ahora vive en Granada y está en una época de reorientación de su vida laboral. “Tengo en mente algún proyecto para llevar a cabo en el futuro, pero actualmente estoy formándome por qué me dedique al 100% al baloncesto y así empezar una nueva etapa”.

Imagen reciente.
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