Tom Scheffler: De ‘5’ fiable en el Gran Canaria a profesor de inglés en Suiza

Tom Scheffler: De ‘5’ fiable en el Gran Canaria a profesor de inglés en Suiza
De ‘5’ fiable en el Gran Canaria a profesor de inglés en Suiza

Javier Ortiz Pérez

Con el Gran Canaria 89-90.
Con el Gran Canaria 89-90.

Un tipo de fiar este Tom Scheffler. Llegó al Gran Canaria ya maduro, con 34 años, y firmó dos buenas temporadas (88-89 y 89-90), aunque el club, que solía mirar más para la zona baja, no transmitía por entonces la misma sensación de poder que ahora. Lo suyo tuvo mérito: sin ser especialmente dotado físicamente más allá de sus 2,08, sí era duro y esforzado (muy de Michigan) y sus limitados recursos ofensivos los rentabilizaba bien, aparte de capturar un buen puñado de rebotes siempre. El típico pívot blanco aparentemente torpón, pero, a la larga, bien rentable. Lo saben en Las Palmas de Gran Canaria, donde su mostacho dejó su huella, aunque con un sabor amargo final.

Scheffler, aunque de una universidad de prestigio como la de Perdue, no pasó de la sexta ronda del ‘draft’ de 1977 (número 117 por los Pacers), lo que le llevó de cabeza a Europa, primero a Italia (dos años en Pésaro y otros dos en Treviso) y después a Suiza, a Lugano, en una temporada 82-83 que marcaría su vida. Pero no nos adelantemos todavía.

Tras su paso por Le Mans, en 1984 protagonizó un hecho muy poco habitual para alguien que ya por entonces tenía 30 años: consiguió un puesto como ‘rookie’ en la plantilla de los Portland Trail Blazers. No, no jugó mucho (1,3 puntos y 1,9 rebotes en 6,9 minutos de 39 partidos), pero se sacó la espina con la que muchos jugadores de mayor ‘glamour’ se tuvieron que retirar.

Volvió para jugar de nuevo en Lugano y en el Aris de Salónica (ganando una liga) antes de los que quizás fueron sus dos mejores años: de 1986 a 1988 fue el ‘5’ titular del gran dominador por entonces del basket francés, el Pau Orthez, con el que disputó una Copa de Europa que por entonces tenía muy pocos participantes. En medio de una plantilla de saltarines, su sobriedad ponía el contrapunto necesario.

A Gran Canaria llegó con los 34 reseñados y un papel muy protagonista que supo administrar bien, con su clásica regularidad: 16,5 puntos y 11,1 rebotes en la primera campaña y 13,9 y 9,4 en la segunda, sentándose apenas tres minutos por partido en el banquillo. El indudable borrón lo puso el descenso en el último año después de perder consecutivamente los ‘playout’ ante Puleva Granada y Caixa Ourense (3-1 en ambos).

En la actualidad, profesor de inglés en Lugano (Suiza).
En la actualidad, profesor de inglés en Lugano (Suiza).

A continuación, casi con 37 años, regresó de nuevo a Lugano por una temporada. Y cuando colgó finalmente las botas hizo algo completamente inesperado, al menos a este nivel: fundó en la ciudad suiza, donde dejó fuertes vínculos personales, una academia de inglés llamada ‘Wall Street’, que es donde se gana la vida.

Scheffler es el hermano mayor de Steve Scheffler, un ‘jornalero’ que jugó en su misma universidad y después tuvo una carrera de siete temporadas en la NBA con una participación realmente testimonial (5,3 minutos en 174 partidos, incluyendo la final que jugaron los Sonics ante los Bulls en 1996).