Josep Perich: Director de juego promesa de ‘la Penya’... y ortodoncista

Josep Perich: Director de juego promesa de ‘la Penya’... y ortodoncista
Director de juego promesa de ‘la Penya’... y ortodoncista

Javier Ortiz Pérez

En el Sant Josep, vinculado del Joventut en la 92-93.
En el Sant Josep, vinculado del Joventut en la 92-93.

No debe ser sencillo lo que consiguió Josep Perich: ir sacando una carrera tan exigente como Odontología (y su especialidad Ortodoncia) al tiempo que jugaba profesionalmente al baloncesto. Vamos por capítulos a ver qué proceso ha tenido este base barcelonés producto del Joventut.

Del atletismo al baloncesto. “De los 8 a los 11 años estuve en una escuela deportiva llamada Brafa. Allí hacíamos un poco de todo. Nos recomendaron que por mis cualidades me especializase en el atletismo, pero yo no quería. Prefería el baloncesto y entré en el Joventut en el segundo año de minibasket”.

Años de formación. “Estuve un montón de temporadas en ‘la Penya’, ascendiendo categorías, aunque tuve un pequeño paréntesis de un año (temporada 92-93), cuando me fui a hacer el COU a un ‘high school’ de West Virginia. Me lo pasé muy bien allí, fue un buen cambio porque era un estado muy tranquilo, muy rural. Pese a tener ofertas de universidades, decidí volverme”.

El inolvidable debut. “Estuve vinculado al primer equipo dos temporadas y llegué a debutar en ACB en el último partido de la 94-95, contra el Salamanca. Me salieron bien las cosas a nivel individual y pude estar mucho tiempo en cancha (18 minutos, 9 puntos con 3/3 en tiros de dos y 1/1 en triples), aunque perdimos tras dos prórrogas. Pero la directiva no apostaba por mí, lo que me parece lícito, y tampoco me dejaban ir a otros clubs de élite como Manresa y Sevilla amparándose en los derechos de formación, así es que me quedé un par de años en EBA, en Mollet y Moncada”.

En la actualidad, como ortodoncista.
En la actualidad, como ortodoncista.

La carrera. “En 1993 ya había empezado la carrera de Odontología, pero me resultaba muy difícil de compatibilizar con el primer equipo. Recuerdo que fui a un examen de Anatomía y le dije a la profesora que no podía ir a uno que teníamos más adelante porque tenía que viajar a Atenas. Su respuesta fue que eso no era un colegio y que tendría que ir a la recuperación”.

Portugal y regreso. “Cuando se abrieron las fronteras para los comunitarios, me picó la curiosidad de jugar fuera. Estuve dos años en Portugal (Ovarense y Madeira) y fueron realmente bien, compartiendo el tiempo con mucho veteranos como Juan Carlos Barros y Julio Torres, grandes personas. Después de aquello decidí volverme a Cataluña y acabar por fin la carrera y la especialidad, jugando en el grupo catalán de EBA. En el 2002 estuve un mes en LEB en el Drac Inca, sustituyendo a Willy Villar, pero decidí irme y centrarme en lo laboral y volver a EBA con Hospitalet y Prat. Es curioso que acabase mi carrera en Prat cuando era vinculado del Joventut, mi primer club. Se podría decir que empecé y terminé allí”.

Su estilo. “Por lo que dicen los entrenadores, era un base muy inteligente, que leía muy bien el juego, y también con buena mano. Yo creo que también tenía problemas en otros aspectos, como en el ‘uno contra uno’ a nivel defensivo”.

Vida actual. “Vivo en Montgat, muy cerca de Badalona. No tengo apenas relación con el baloncesto desde que hace unos años estuve como entrenador ayudante en la selección catalana infantil. Me falta el título de entrenador superior. Aparte de cuidar de mis dos hijos, intento estar al día de los avances en el mundo de la ortodoncia”.