Dragan Tarlac: El ‘5’ dominante que se difuminó tras un año en la NBA

Dragan Tarlac: El ‘5’ dominante que se difuminó tras un año en la NBA
El ‘5’ dominante que se difuminó tras un año en la NBA

Javier Ortiz Pérez

Olympiacos 1992-2000.
Olympiacos 1992-2000.

No es un caso único el de Dragan Tarlac: jugador dominante en Europa que se marcha con todos los honores a la NBA, donde juega poco y mal y regresa pronto, pero ya no es el mismo, como si le hubiesen robado la energía. Así se puede resumir la carrera de este fortísimo pívot serbio con el matiz de que aquí nos tocó ver su versión más negativa, la ‘post-América’.

Y es que en verano del 2001 el Real Madrid hizo una apuesta aparentemente segura con él, pero le salió ‘rana’ en los dos años que vistió de blanco. Poco se vio por aquí de aquel ‘5’ que lideró al Olympiacos durante buena parte de las ocho temporadas en las que vistió de rojo, sumando cinco ligas griegas, dos copas y la Euroliga de 1997. Quizás no un jugador especialmente anotador, pero sí fuerte, gran defensor, un ‘cambiador de tiros’, un baluarte en las dos zonas para construir alrededor un equipo campeón.

Nacido en Novi Sad, criado en la Vojvodina y dado a conocer en el Estrella Roja, a Tarlac le reclutaron en Grecia aprovechando los problemas bélicos de Yugoslavia y le dieron muy rápidamente la nacionalidad helena, ‘rebautizándole’ como Dragan Milonas. Él seguía pensando en balcánico, pero mientras se convertía en uno de los pívots más importantes de Europa.

No fue raro que la NBA primero le ‘draftease’ (número 31 por los Bulls en 1995) y después le tendiese las redes definitivamente, aunque, claro, aquel equipo de Chicago en la 2000-01 era francamente flojo, deprimido por la segunda retirada de Michael Jordan. Ni él ni otro ‘rookie’ de origen similar, Dalibor Bagaric, parecieron sentirse nunca cómodos a las órdenes de Tim Floyd, ganando solo 16 partidos de los 82. 

Chicago Bulls 2000-01.
Chicago Bulls 2000-01.

Tarlac acabó abochornado con sus 43 partidos (12 de titular) y 2,4 puntos y 2,8 rebotes en 130 minutos en pista, con un pírrico 39% en tiros de campo. La NBA no era para él: “Siempre intento extraer conclusiones positivas. Me incorporé tras los Juegos de Sydney, sin apenas tiempo para adaptarme a una nueva vida, pero aún así tuve oportunidades en la primera mitad de la temporada. Los Bulls me incluyeron en la ‘lista de lesionados’ pese a que no me encontraba perfectamente. Me costó entenderlo, pero creo que me sirvió para hacerme más fuerte psicológicamente”.

Qué mejor sitio que Madrid para hacer un ‘reset’, ¿no? Los blancos, dirigidos por Sergio Scariolo, habían fracasado en su primera intentona por hacerse con Felipe Reyes, pero lo quisieron solucionar con un fichaje que levantó muchas expectativas. Lo de Chicago podría haber sido solo un accidente. Solo tenía 28 años.

Real Madrid 2001-03.
Real Madrid 2001-03.

“Soy un jugador de baloncesto. No me gusta hablar demasiado. Nos vemos en la cancha”, soltó en su presentación. En ella no habló demasiado tampoco, pese a sus buenos propósitos aquel día. “Fichar por el Real, uno de los clubs más importantes de Europa, es un paso importante en mi carrera, supone un gran reto. Tenemos un equipo con mucho talento, pero no todo depende de la calidad: es primordial crear una buena química entre todos”.

Pues ni química ni químico, que diría una madre. 57 partidos ligueros en dos temporadas y 8,6 puntos y 5,2 rebotes en 23 minutos. Pocos rastros del bastión que voló de Atenas a Chicago. Ningún título tampoco, con la ignominia particular de que la segunda temporada, la 2002-03, pasó a la historia por ser la única en la que el Madrid no jugó los ‘playoffs’. En sus últimos meses protagonizó un incidente extradeportivo, negándose a viajar a Grecia por miedo a que sus autoridades le reclamasen sus obligaciones militares como ciudadano del país. Eso le costó una sanción económica importante.

Cuando salió de España solamente jugaría un año más, y eso que solo tenía 31 cuando acabó la 2003-04 con un CSKA de Moscú en el que tuvo un papel más bien secundario. Desde entonces tiene poca vida pública. Como cuenta Edu Casado en su Blog de los deportistas olvidados, colabora con la IOCC, una versión de Cáritas de la Iglesia Ortodoxa que trabaja con desfavorecidos.

Imagen reciente.
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