Melvin Cheatum: La “joyita de Dios” a la que Monsalve acabó cortando

Melvin Cheatum: La “joyita de Dios” a la que Monsalve acabó cortando
La “joyita de Dios” a la que Monsalve acabó cortando

Javier Ortiz Pérez

En acción con el Murcia 92-93.
En acción con el Murcia 92-93.

Uno de esos jugadores insoportablemente irregulares este Melvin Cheatum, al menos en la versión que dio en la temporada 92-93 con el Juver Murcia, la primera de sus dos experiencias españolas. La otra fue en LEB unos años después en Huelva. Pues bien, Cheatum estuvo en el centro de la polémica buena parte de aquella campaña murciana, primero defendido a muerte por su entrenador, Moncho Monsalve, y después inevitablemente ‘cortado’.

Yendo hacia atrás, se trató de una de esas personas con orígenes humildes que se aferraron al baloncesto para escapar de las calles, de la marginación. Crecido en Louisiana, fue ‘reclutado’ ya algo mayor por la universidad de Alabama ‘Tide’, donde agotó los cuatro años (1987-1991) en un gran equipo en el que también estaban jugadores como Mike Ansley. Verse fuera del ‘draft’ de la NBA, con 23 años, fue un palo duro para él, por mucho que acabase alto en el de la CBA (número 8).

Tras ser descartado con los Sixers en la liga de verano, se marchó a Europa, al Sporting de Atenas, donde brilló muchísimo. Con 2,03, era físicamente muy potente cuando jugaba de alero y rápido y con recursos cuando lo hacía de ‘4’. Pero sus dientes de sierra fueron contantes, tanto con el entrenador que empezó la temporada, Felipe Coello, como con su sustituto, Monsalve. Pasaba de encuentros en los que no llegaba a los 10 puntos con otros con los que superaba los 20 con facilidad. Imprevisible, con ese lado encantador y ese lado desconcertante al mismo tiempo.

Con los malos resultados, hubo quien empezó a pedir su cabeza, como era habitual con los americanos cuando venían mal dadas. “Melvin es una joyita de Dios”, dijo Monsalve con su habitual expresividad. Cheatum seguía a lo suyo: un día enamoraba y en el partido siguiente decepcionaba.

El técnico ya no pudo protegerle más después de que en la vigesimoctava jornada se quedase en 6 puntos y 3 rebotes ante el Ourense. “El equipo mostraba bastantes carencias de jugo interior, por lo que he querido reforzar esa posición, clave si se quiere eludir el ‘playoff’ de descenso”, comentó para explicar la llegada de David Cooke, rescatado del modesto Mataró de Primera B y que tampoco aguantó en la plantilla más de un mes. Cheatum se despidió con 15,7 puntos y 7,4 rebotes en 35 minutos. El Murcia bajó.

Reciente reunión en la universidad de Alabama.
Reciente reunión en la universidad de Alabama.

Después pareció adoptar cierta madurez, con cuatro temporadas seguidas en Grecia (dos en Larissa y dos en el Peristeri) y un buen contrato en el Ulker turco. En la 98-99 fue el refuerzo sorpresa del Ciudad de Huelva para disputar la recta final de la liga regular y los ‘playoffs’ de la LEB en el puesto de otro con fama de controvertido, Antonio Watson. No estuvo nada mal: 13,8 puntos y 8,2 rebotes en 31 minutos.

En su recta final, como suele pasar, tuvo que bajar en su cotización y anduvo en Filipinas, Chipre y Bélgica. Su último equipo registrado es el Atomic Brussels en enero del 2001, cuando fue sustituto. Desde entonces no se ha sabido mucho de él. Una de sus escasas apariciones públicas fue en una reunión de antiguas estrellas de Alabama, de donde queda la foto borrosa que acompaña el artículo. Su hijo Myles, nacido en Atenas en 1997, ha elegido el fútbol americano y juega con los Aztecs de la universidad de San Francisco.