Juan Sanguino: Principio y final en Cáceres y actual ultrafondista

Juan Sanguino: Principio y final en Cáceres y actual ultrafondista
Principio y final en Cáceres y actual ultrafondista

Javier Ortiz Pérez

Temporada 2002-03.
Temporada 2002-03.

Juan Sanguino solamente totalizó nueve partidos ACB entre 2001 y 2003 en el equipo de su ciudad, Cáceres, donde posee el privilegio de ser el único jugador con el número retirado, el 8, en el club que se creó en el 2007. Retirado desde hace cinco años, era un pívot peleón, con buena mano, que pasó la mayor parte de su carrera arañando minutos en la LEB Oro. Estas son sus etapas.

El inicio en el baloncesto. “Mi padre, Jesús, fue quizás el primer profesional extremeño en el baloncesto. En 1969 jugaba en Cáceres y le fichó Badajoz con un contrato, lo que entonces era rarísimo aquí. Así es que en mi casa siempre se ha respirado esto. Yo recuerdo intentar meter canastas desde muy niño, pero como no llegaba, intentaba colar el balón por abajo. En mi colegio, el Licenciados Reunidos, se hacía voleibol y no basket y un grupo de chicos conseguimos que se empezara a practicar, así es que firmaron un convenio con un club de aquí llamado ADC para que nos entrenasen”.

El debut en Europa y marcha a Málaga. “Aunque ya me habían llamado un año antes, no fui al Cáceres CB hasta que no fui cadete de segundo año. Debuté con 17 años en el primer equipo, en un partido de competición europea ante el Plannja sueco (4 de noviembre de 1997), anotando dos puntos y poniendo un tapón). Todavía tengo guardada la estadística en papel. En un intersector del campeonato de España junior nos enfrentamos al Unicaja y les gusté. También tuve contactos con Estudiantes. Estuve en Málaga un año y fue fenomenal para mi progresión, compartiendo equipo con gente como Berni Rodríguez, Carlos Cabezas o Germán Gabriel”.

Machacando con el Cáceres en LEB.
Machacando con el Cáceres en LEB.

Años de EBA, entrenamientos duros... y banquillo. “El Cáceres me reclamó y volví para integrarme en el nuevo filial que se creó para la Liga EBA. Fui entrando cada vez más en los entrenamientos del primer equipo, primero con Luis Casimiro y luego con Manolo Flores, aunque no debuté en Liga hasta un partido ante el Baskonia con Alfred Julbe. Me dijo: ‘sal ahí y defiende a Scola’ y yo me quedé petrificado. No jugué mucho aquellos tres años, pero fueron momentos muy importantes para mi formación. No me achicaba en los entrenamientos y me pegaba con quien fuese”.

Ourense, Gandía y vuelta a casa. “En el 2003 tras el descenso tenía la posibilidad de quedarme en LEB, pero tenía difíciles los minutos y para mi carrera era mejor salir fuera. Así es que fui a Ourense, un sitio histórico donde fui para un año y me quedé tres. Estuve fenomenal allí. Seguí en LEB en Gandía, que quizás haya sido mi mejor temporada, consiguiendo salvarnos en el ‘playoff’ ante Gijón. Éramos como una familia. En el 2007 me llamó ‘Piti’ Hurtado, que estaba empezando el nuevo club de Cáceres, y me dijo que me quería de vuelta, que yo era la primera piedra del equipo, y acepté. Las dos primeras temporadas sí que jugué más y me sentí más importante. En las tres últimas sí que tuve un papel más secundario, pero siempre he sido un jugador de equipo, altruista, y eso era para mí lo fundamental”.

Tras concluir los 101 Kilómetros de Ronda.
Tras concluir los 101 Kilómetros de Ronda.

Retirada no oficial y las carreras de montaña. “Aunque nunca me he retirado oficialmente escribiendo una carta a la afición y demás, no juego a nivel profesional desde el 2012. Tuve una oferta iniciada la temporada de Huesca, pero ya con la edad que tenía se me hacía muy difícil dejar atrás a mi familia. Mi deporte sigue siendo el baloncesto, pero mi gran afición son las carreras de montaña en distancias largas. Hace poco he completado los 101 Kilómetros de Ronda en 18 horas. Es duro, pero también reconforta. En verano, antes de las pretemporadas, siempre trabajé mucho para llegar bien”.