Vonteego Cummings: El mal recuerdo de un ‘primera ronda’ en el Estudiantes

Vonteego Cummings: El mal recuerdo de un ‘primera ronda’ en el Estudiantes
El mal recuerdo de un ‘primera ronda’ en el Estudiantes

Javier Ortiz Pérez

Con el Estudiantes en el 2008.
Con el Estudiantes en el 2008.

“No es mi mejor recuerdo”. Es la única frase que ha querido compartir con nosotros Vonteego Cummings cuando le hemos preguntado vía Facebook por los meses que pasó en el Estudiantes en la temporada 2008-09. Tampoco el club le tiene desde luego entre los jugadores favoritos  de su historia. Abiertamente se esperaba más de alguien que, como dato más positivo, había entrado en la primera ronda del ‘draft’ de la NBA, aunque casi diez años antes de su llegada a Madrid.

Vonteego es un nombre inventado por su padre, mezcla de los dos coches que tenía su padre cuando nació: un Volkswagen y un Ford Montego. Realmente es difícil encontrar a una persona en el mundo que se llame del mismo modo, aunque parece que las hay. Acaba de retirarse oficialmente. Su último equipo fueron los Atenienses de Manatí de la liga puertorriqueña. Colofón casi con 40 años de una carrera impulsada por sus cuatro años en la universidad de Pittsburgh. Sus buenas actuaciones le llevaron a ser escogido por los Pacers con el número 26 del ‘draft’ de 1999, aunque inmediatamente fue traspasado a los Golden State Warriors, con los que permaneció dos temporadas. Su tercera y última en la NBA la pasó con los Sixers, totalizando 199 partidos y unos números que no fueron malos, pero que le permitieron un segundo contrato (6,9 puntos y 2,7 asistencias en 19 minutos). Su gran carencia era el lanzamiento exterior (38,3% en tiros de campo).

Siempre tuvo la idea de volver a la NBA, como demuestran sus incursiones en la liga de desarrollo entre variadas experiencias europeas empezando en Italia (Bolonia 2003-04) y pasando a la Euroliga con Partizán de Belgrado y Maccabi de Tel-Aviv.

Con un amigo en una imagen reciente.
Con un amigo en una imagen reciente.

Los israelíes le rescindieron el segundo año de contrato que tenía firmado y ahí apareció el Estudiantes de Luis Casimiro para aprovecharse de una situación aparentemente ventajosa. Inició la temporada 2008-09, pero su rendimiento fue de más a menos, perjudicado también por una gastroenteritis que le obligó a ser hospitalizado. En ningún partido superó los 13 puntos o las 5 asistencias, siendo cortado tras la undécima jornada con 6,7 y 2,6 (en 22 minutos) como respectivos promedios. “En el Estudiantes vivo puro baloncesto”, dijo en una entrevista. Pero no acababa de demostrarlo en la pista.

Aquella campaña la acabó en el Vojvodina, teniendo también etapas en Croacia (Cedevita), Grecia (Ilyasiakos), Chipre (Keravnos) y Polonia (Trelf Sopot). Pareció dejar el baloncesto en 2012, pero regresó tres años después para los reseñados meses que disputó en Puerto Rico. Ahora ya piensa en nuevos proyectos profesionales sin perder de vista el baloncesto. “He tratado de devolver a la comunidad tanto como he podido, como mentor de jóvenes a lo largo del camino, para dar homenaje y respeto a aquellos que han venido antes de yo... y para mantenerme siempre fiel a mí mismo, a la familia y a amigos. Nunca he olvidado ni olvidaré donde me crié”, escribe.