Jon Santamaría: Del repentino debut con Ivanovic a disfrutar de la élite en casa

Jon Santamaría: Del repentino debut con Ivanovic a disfrutar de la élite en casa
Del repentino debut con Ivanovic a disfrutar de la élite en casa

Javier Ortiz Pérez

En el Gipuzkoa Basket 2006-07, su segunda oportunidad en la élite.
En el Gipuzkoa Basket 2006-07, su segunda oportunidad en la élite.

Jon Santamaría todavía se muere de risa cada vez que recuerda su estreno en la actualmente denominada Liga Endesa. Era el inicio de la temporada 2004-05 y había conseguido un contrato temporal con el Tau gracias a que las lesiones se acumulaban. “La semana anterior íbamos ganando de 40 puntos al Bilbao Basket y Dusko Ivanovic ni me miró. Así es que, cuando íbamos 30 arriba en Manresa, yo no esperaba salir, pero no recuerdo quién exactamente, creo que Roberto Gabini, cometió un error. Y Dusko se dio la vuelta y dijo: ‘sal, sal’. Fue mi único partido allí”.

Santamaría es de San Sebastián y de niño compatibilizó basket y fútbol en el Colegio San Patricio hasta que se decidió por lo primero. Aquellos meses en Vitoria no fueron los primeros de su vida: con 17 años el Baskonia le fichó para su equipo junior al ver que prometía. “Estuve con gente como Ricardo Uriz y Asier Arzalluz”. Era un base alto (1,95), elegante, con buen sentido colectivo. “Nunca me han empujado a jugar de escolta porque siempre me he comportado como un base. No era un anotador, aunque sí que tenía buen tiro de tres puntos”, cuenta.

También pasó por la cantera del Valencia Basket, aunque su progresión sufrió un cierto retroceso cuando tuvo que superar una complicada lesión de espalda. Después de mucho tiempo sin jugar, se ofreció gratis al Tau para hacer la pretemporada y ponerse en forma. “Asier Arzalluz, que sabía lo duro que se trabajaba con Dusko, me dijo: ‘tú aguanta aquí porque va a empezar a caer gente lesionada y puedes tener una opción’. Y así fue”.

Con el Askatuak, su último equipo (Foto: Chema González / Solobasket).
Con el Askatuak, su último equipo (Foto: Chema González / Solobasket).

También acabaría teniendo una segunda oportunidad en la élite: en la 2005-06 consiguió el ascenso con el equipo de su ciudad y disfrutó de minutos (133 en 15 partidos) en la siguiente. “Le estoy muy agradecido a Porfi Fisac porque siempre me dio mucha confianza. Para mí fue estupendo jugar un año en ACB en Donosti rodeado de grandes jugadores”, resume.

Desde entonces se convirtió en un experto en una competición muy concreta: la LEB Plata, militando en Ourense, Vic, Tarragona y Andorra, logrando subir con este último en 2012. Su única experiencia en Oro fue en la 2008-09 con el Melilla. Ya de vuelta a casa, su último equipo fue el Askatuak 2014-15, también en Plata.

¿Y ahora? ¿Qué hace? Se le ve muy activo, con muchas ganas de hacer cortas las 24 horas del día: “Vendo material deportivo: camisetas, polos... También tengo relación con el basket porque tengo el título de entrenador superior y llevo a grupos de chicos en un colegio. También estoy con Ska-trainer, una gente que nos dedicamos a entrenar específicamente a jugadores. Además, completé una diplomatura de gestión de empresas deportivas, un mundo en el que me gustaría estar”. Y asegura que sigue en forma, cumplidos los 34 años el pasado mes de mayo: “salgo a correr, hago bicicleta y no he dejado de jugar de vez en cuando. Me mantengo”.