Carlos Andrade: Un atlético portugués que quiere colaborar con España

Carlos Andrade: Un atlético portugués que quiere colaborar con España
Un atlético portugués que quiere colaborar con España

Javier Ortiz Pérez

Momento de euforia en San Sebastián.
Momento de euforia en San Sebastián.

Nacido en Cabo Verde, Carlos Andrade (resumen Carlos Eduardo Fernandes Vieira de Andrade) es uno de los últimos jugadores portugueses que ha jugado en España. Lo hizo en LEB y Liga Endesa con el Bruesa de San Sebastián, consiguiendo un ascenso al que contribuyó con su juego físico y comprometido. Aquello ocurrió entre 2007 y 2009, aunque él sigue jugando, con 38 años, en el Benfica.

Andrade guarda un excelente recuerdo de su paso por aquí, además de un español bastante apañado. “Es imposible quedarme con un solo recuerdo del tiempo que pasé allí. La experiencia fue muy rica y aprendí bastante. El ascenso en la final a cuatro de Cáceres fue uno de los puntos más altos de mi carrera profesional. Los jugadores y el club trabajamos bastante para lograr ese objetivo. Y la afición lo merecía, sin duda”, apunta.

No hay que olvidar que en el partido definitivo por subir, ante el Tenerife, el Bruesa remontó en el último cuarto hasta el 81-76 final. Andrade estuvo brillante, porque a sus 10 puntos y 7 rebotes en 19 minutos añadió su trabajo para frenar a jugadores tan ofensivos del rival como Francis Sánchez y Antwain Barbour. Gran plantilla la donostiarra: Salva Arco, Bernard Hopkins, Ricardo Úriz, Andy Panko, Oliver Artega, Isaac López, David Doblas, Rod Brown...

En su año LEB promedió 4,7 puntos y 1,9 rebotes en 14 minutos, lo que en ACB se transformó en 2,7 y 0,9 en 8. Como se ve, su contribución fue más bien saliendo del banquillo, en un trabajo específico a menudo defensivo. “Mi primer partido me marcó también: jugué solo siete segundos. Sí: ¡siete  segundos!”. Fue frente al Granada

Con la selección portuguesa.
Con la selección portuguesa.

Empezó a jugar al baloncesto “en un club muy pequeñito de Lisboa, el Maria Pia Sport (MPSC). Tenía 14 años”. Luego, su progresión fue rapidísima: “Con 17 empecé como profesional en el Portugal Telecom, pero cuando tenía 20 decidí irme a Estados Unidos, a la Queens University of Charlotte, en Carolina del Norte. Estuve cuatro años allí y terminé los estudios de Psicología. Entonces ya volví a Europa para cumplir el sueño de ser profesional al cien por cien”.

Preguntado por sus cualidades, dice con modestia que no le gusta hablar de sí mismo. “Prefiero que sean otros lo que lo hagan. Soy un jugador de equipo. Me he especializado en defensa, mientras que en ataque me gusta tirar de tres y postear. Me gusta el juego físico”. Y con eso sigue en el Benfica: “Hemos dominado la liga portuguesa durante los últimos años, ganando todo lo que podíamos ganar. Nos quedan las competiciones europeas.  Estoy muy contento por representar una organización como esta. Sin duda cumplí también un sueño que tenía”.

¿Y después de la retirada? Tendrá que llegar algún día... “Me encantaría poder ayudar al baloncesto portugués a crecer y competir a un gran nível en Europa. Tengo proyectos de trabajar con los jóenes, pero más que entrenar y desarrollarlos, hay por delante todo un trabajo que tendrá que hacerse con las instituciones, los clubs y la federación para que todos estemos en la misma dirección. Creo que podemos aprender mucho con nuestros hermanos españoles. Un acuerdo con España sería un gran paso adelante para nosotros”.

En el Benfica, en la actualidad.
En el Benfica, en la actualidad.