Paco Solsona: El hijo sí jugó en lo más alto, su padre fue un ‘grande’ de Primera B

Paco Solsona: El hijo sí jugó en lo más alto, su padre fue un ‘grande’ de Primera B
El hijo sí jugó en lo más alto, su padre fue un ‘grande’ de Primera B

Javier Ortiz Pérez

Con el Menorca.
Con el Menorca.

Cuando se habla de grandes sagas familiares en el baloncesto español, los nombres salen fáciles: Margall, Jofresa, Arcega, Angulo, San Epifanio, Martínez Arroyo, Beirán... Pero está bien detenerse también en otras que no son tan conocidas. Hoy vamos a aprovechar que traemos a colación a Paco Solsona para hablar de su padre, del mismo nombre, y hasta de su tío, Chema.

Vamos al lío. Paco ‘hijo’, un escolta de 1,97, jugó un par de partidos con el Menorca 2008-09. Era por entonces un chico prometedor que se había criado viendo a su padre de acá para allá en la antigua Primera B, lo que ahora sería la LEB Oro, durante los años 80 y principios de los 90. Es muy llamativo que Paco ‘padre’ nunca llegase a tener una oportunidad en la máxima categoría. Estaría por apostar que fue así porque no quiso, porque prefería jugar muchos minutos e incluso porque le interesaba más a nivel económico. Estuvo en equipos como Juver Murcia, Obradoiro, Hospitalet, Caja Badajoz y un largo etcétera, siempre siendo importante a nivel ofensivo alternando las posiciones de base y escolta.

Su hermano Txema (tío de Paco ‘hijo’) también tuvo una trayectoria similar, prefiriendo ser cabeza de ratón que cola de león, aunque él sí llegó a estar en la élite. Siguió en el baloncesto en los banquillos, llegando ser entrenador del Cornellá en Oro y del Sabadell en Plata. Ya escribimos en su día sobre él.

¿Y Paco ‘hijo’? Nació en Santiago de Compostela, coincidiendo con una de las etapas de su padre en Galicia. Pasó por las canteras del Murcia, el Joventut y el Lucentum Alicante hasta que en 2008 acabó en Menorca, en el equipo vinculado de Ciutadella. Javier Imbroda le dio 13 segundos ante el Granada y 45 ante el Cajasol en las últimas jornadas de aquella temporada. No había cumplido todavía los 20 años y desde entonces, al tiempo que se sacaba la carrera de INEF, ha estado en equipos de EBA de la zona del Levante como el Begastri, el Archena y las dos últimas campañas, en el Benidorm.  Allí ha mostrado un enorme nivel, particularmente la pasada, cuando promedió 23 puntos y 5 rebotes en 31 minutos. 

En Benidorm (Foto: Cristian Ramón Marín).
En Benidorm (Foto: Cristian Ramón Marín).

Ahora, con 26 años, su vida es mezcla el baloncesto con un trabajo como profesor de Educación Física. Hace unas semanas se anunció como fichaje en el Fundación Lucentum de LEB Plata, premio a haber destacado en Benidorm. En la web del club alicantino destacaba “estar con ganas, dispuesto a formar piña y trabajar sin descanso para ser mejor y hacer mejores a sus compañeros”.

Para su nuevo entrenador, Miguel Ángel Zapata, se trata de “un jugador que nos va a dar la veteranía de quien ha estado en dinámica de equipos por encima de LEB Plata, pero también las ganas de quien lleva años demostrando en EBA que está preparado para dar el salto. Su principal arma es el tiro exterior, pero en defensa es un jugador inteligente, lo que le hace corregir desequilibrios frente a atacantes más rápidos que él”.

Habrá que estar atentos a su evolución. Un Solsona siempre es un Solsona.

Paco Solsona ‘padre’.