Joan Riera: Uno de los mejores bases LEB... sin suerte en lo más alto

Joan Riera: Uno de los mejores bases LEB... sin suerte en lo más alto
Uno de los mejores bases LEB... sin suerte en lo más alto

Javier Ortiz Pérez

Estudiantes 2008-09.
Estudiantes 2008-09.

Joan Riera está extraoficialmente retirado del baloncesto profesional desde hace un año, aunque le tientan de vez en cuando con alguna oferta de EBA en su isla natal, la de Mallorca. Hace unos días todavía se lo estaba pensando, pero tiene claro que, al filo de los 37 años, lo suyo es centrarse en la clínica de osteopatía que abrió recientemente en Inca.

Estamos hablando de uno de los mejores bases de la LEB Oro de la última década, aunque no tuviese suerte en sus dos únicas incursiones en la Liga Endesa, en las temporadas 2008-09 con el Estudiantes y la 2010-11 con el CAI Zaragoza, no tuvo nada de suerte. Contrastan esos 1,4 puntos y 0,6 asistencias que, en apenas 7 minutos, promedió en Madrid y Aragón (solo 18 partidos en total) con las brillantes campañas que protagonizó en sitios como Sondeos del Norte, Inca, Mallorca y Melilla, en alguna de ellas superando incluso los 17 puntos por partido.

Ahora, mira atrás con orgullo. “Es un sueño cumplido que saliendo de una isla, sin estar en una de las grandes canteras, haber podido ganarme la vida con el baloncesto tanto tiempo”, destaca. Sí: él empezó a jugar con solo seis años en el colegio San José Obrero, uno de los grandes epicentros de la canasta en Baleares. Y en 1998, muy joven aún, dio el salto a la península para integrarse en el Plasencia de Liga EBA. 

CAI Zaragoza 2010-11.
CAI Zaragoza 2010-11.

El recorrido no fue sencillo: “hice buenas temporadas, pero desaparecieron consecutivamente dos equipos en los que estuve, el Sondeos y el Porriño, y me tuve que volver a la isla, pero luego todo empezó a ir de nuevo bien, sobre todo en Inca”. Tanto fue así que llegó la llamada del Estudiantes en el 2009, pero con su particular dosis de mala suerte: “Firmé para sustituir a Corey Brewer, pero al final su lesión no fue tan importante”. En su segunda etapa con sello ACB, la de Zaragoza, todo parecía que iba a ser distinto, ya que llegó a Zaragoza avalado por José Luis Abós y Willy Villar, que le conocían bien de Inca, “pero en la tercera jornada les surgió la posibilidad de fichar a Carlos Cabezas y me tuve que quedar como tercer base”.

Dejando esas experiencias frustradas en la élite al margen, de Riera queda una impronta de potente jugador ofensivo, de esos con puntería. “Siempre se ha dicho que era mucho más para el ataque que la defensa y está claro que es cierto, aunque siempre he intentado mejorar en lo que no me iba bien porque a nadie le gusta que le metan canastas en su cara”, reflexiona.

En Melilla estuvo tres temporadas, las dos primeras a buen nivel global, jugando incluso la final por el ascenso, y una tercera con sabor amargo por el último puesto contando con una gran plantilla. “A veces suceden esas cosas”, lamenta. Era el 2014 y eso le supuso una ‘señal’ para volver a Mallorca, al Opentach Pla, de LEB Plata, que hasta ahora es su última experiencia en el mundillo del basket federativo.

“No he jugado nada este última año. Decidí darme un tiempo, pero no descarto volver porque siempre es divertido jugar”, recalca.

Opentach Pla 2014-15.
Opentach Pla 2014-15.