Damir Rancic: El triplista que llegó muy tarde a Santiago de Compostela

Damir Rancic: El triplista que llegó muy tarde a Santiago de Compostela
El triplista que llegó muy tarde a Santiago de Compostela

Javier Ortiz Pérez

Aciago debut ante el Lucentum.
Aciago debut ante el Lucentum.

Damir Rancic es uno de esos jugadores que llegan a un lugar en un momento inadecuado y que quizás hubiesen merecido una segunda oportunidad. Fue en abril del 2010 cuando fue contratado de urgencia por el Obradoiro para sustituir al lesionado Kostas Vasileiadis en el papel de tirador, pero no pudo cumplir con el objetivo de ayudar al equipo a conseguir la permanencia.

En la web ‘El Obra tiene historia’ se glosa con detalle su aventura en Santiago de Compostela.   “Estaba a punto de cumplir los 26 años y su trayectoria profesional se ceñía casi exclusivamente a la liga de su Croacia natal: el KK Split (donde nació), la Cibona y el Zadar, en el que jugaba cuando vino. También había jugado en Grecia, Ucrania y Eslovenia. Tenía amplia experiencia en competiciones europeas (jugó Euroliga con Cibona) y también en la selección croata, sobre todo en categorías inferiores”, se recuerda en la página, especializada mirar hacia atrás sobre lo sucedido en la trayectoria del equipo gallego.

Con el triple como especialidad, “en el Fontes do Sar se esperaba como agua de mayo un francotirador al estilo Kostas, y en ese perfil encajaba bien. De hecho, había ganado en dos ocasiones el concurso de triples de la liga croata. El lanzamiento exterior era su gran arma y en el Obra estaba su compatriota Drago Pasalic para facilitar su adaptación”. Se aportan unas declaraciones suyas en la presentación: “En tres días es muy complicado adaptarse a un equipo pero yo lo voy a intentar con todos mis medios”.

Aquel estreno frente al Lucentum, en el que el Obradoiro se jugaba media permanencia, fue aciago: -5 de valoración y 0/5 en triples. La derrota por 65-91 dejó prácticamente sentenciado al conjunto gallego. Rancic mejoró en los siguientes choques ante Cajasol y Valencia (7/13 desde la línea), pero no hubo mucho más tiempo para demostrar sus cualidades (cinco partidos en total). “Uno de los problemas que tuvo Rancic en el Obradoiro fue la falta de tiempo para adaptarse al equipo”, reflexiona el artículo.  Promedió 7,2 puntos en 18 minutos con un dato espectacular: lanzó 31 veces de tres puntos y solamente dos de dos. Y cuatro tiros libres, de los que (raro para un tirador) solo acertó en uno.

En el 2014 en Florencia.
En el 2014 en Florencia.

Después de aquello, fichó por el Panellinios griego, donde ya había estado en otras dos etapas, pero en noviembre retornó a Croacia, al KK Zagreb. Gozó incluso de protagonismo en algunos encuentros de la Euroliga.  A partir de entonces, Eslovenia (Helios Domzale), unos meses en Florencia y de nuevo Croacia, jugando las dos últimas campañas en el Ribola Kastela.