Jordi Freixanet: Un jugador ‘nuevo’, una canasta para la historia de Cáceres

Jordi Freixanet: Un jugador ‘nuevo’, una canasta para la historia de Cáceres
Un jugador ‘nuevo’, una canasta para la historia de Cáceres

Javier Ortiz Pérez

Jordi Freixanet – En el Cáceres.
En el Cáceres.

Hay dos formas distintas de analizar la carrera de Jordi Freixanet: una, desde un punto de vista más objetivo, viéndola como el recorrido de un jugador de acá para allá poniendo su tiro exterior y altura al servicio de varios equipos de la élite; otra, como ‘ejecutor’ de una canasta histórica para una pequeña ciudad como Cáceres que gracias a esa acción pudo disfrutar de la élite durante unos años.

Siguiendo la primera ruta, ¿qué sabemos de Freixanet? Primero, que nació en una localidad tan baloncestística como Manresa y que empezó a jugar en La Salle de allí, aunque pronto pasaría al mismo centro educativo de Barcelona. Rápidamente se convirtió en una gran promesa, en un jugador ‘raro’ para la época: finales de los 70 y principios de los 80. Medía 2,04, que era altura que prácticamente obligaba a ser pívot, pero lo suyo, con un físico más bien enjuto y una muñeca, era actuar como alero, lo que originaba serios desequilibrios en la defensa rival.

Dispuesto a trabajar con él, Aíto García Reneses le llevó al Cotonificio y empezó a estar en la órbita de la selección, aunque no llegaría a disputar ningún torneo oficial. Tanto en Badalona (1980-83) como en Santa Coloma, con el Licor 43 (1983-86), ocupó un puesto importante en la rotación. Sufrió un cierto frenazo entonces: no iba a ser una estrella, pero sí un jugador muy útil, como seguiría demostrando en el Español en otro trienio (1986-89) y en el Cajacanarias otros dos años más (1989-91). Anotaba, echaba una mano en el rebote, se había convertido en un veterano...

Jordi Freixanet - Siguiendo las instrucciones de Lluis Cortés en el Español.
Siguiendo las instrucciones de Lluis Cortés en el Español.

Sin embargo, en la temporada 91-92 no encontró equipo. Y es aquí donde empieza la otra perspectiva de su trayectoria: la meramente extremeña. En el Cáceres, recién ascendido a Primera B, recurrieron a él iniciada la campaña ante la lesión de Alberto Frías. Por primera (y única) vez, Freixanet aceptó arremangarse y jugar en la segunda categoría, consciente también de que le sería difícil arañar protagonismo porque una de las estrellas locales jugaba en su mismo puesto: Gabi Abrines, el padre de Alex.

Su forma de ayudar fue como ‘sexto hombre’ y alternando las posiciones de ‘3’ y ‘4’, sobre todo esta última cuando se necesitaban puntos. Fue lo que sucedió en los últimos minutos del cuarto partido del ‘playoff’ de ascenso ante el Prohaci Mallorca. Con 78-79 en el marcador, Freixanet cogió la bola faltando unos pocos segundos y enchufó desde cinco metros con una facilidad pasmosa la canasta que dio el ascenso a su equipo y desató la locura total.

“Fue uno de esos instantes en los que tocas el cielo con la punta de los dedos y recordarlo me hace revivir esas sensaciones. En Cáceres me sentí en mi casa desde el primer día. El trato que se dio a mí y a mi familia fue insuperable y guardo un magnifico recuerdo de la ciudad y sobre todo de su gente”, ha comentado después.

Había más héroes en esa plantilla, pero él quedó como el icono principal por su acción, que le llevó a recibir el apelativo de ‘Sant Jordi’. Lo curioso es que un año después pudo certificar la permanencia en otro ‘playoff’ ante Lliria, pero falló unos tiros libres decisivos en el cuarto choque y la salvación cacereña tuvo que esperar al quinto y definitivo.

Jordi Freixanet - Con el Cajacanarias.
Con el Cajacanarias.

Su trayectoria acabó en su Manresa natal en la 93-94, en un papel muy testimonial, preludio del trabajo que después desarrollaría en el club en distintas funciones. Después, abandonó definitivamente el baloncesto y se centró en su estudio de arquitectura técnica. Acabaron ahí 301 partidos ACB con 9,5 puntos en 25 minutos de promedio.

Su relación con el deporte se ha mantenido a través de su hija Jael, que tras ser internacional en categorías inferiores jugó muchos años en la Liga Femenina, y su hijo Pol, que escogió ser portero de fútbol. Pertenece al Elche, pero su progresión se ha visto frenada por una grave lesión de rodilla.

Jordi Freixanet - Imagen reciente.
Imagen reciente.