Igor Rakocevic: El encestador puro que se enamoró de Vitoria

Igor Rakocevic: El encestador puro que se enamoró de Vitoria
El encestador puro que se enamoró de Vitoria

Javier Ortiz Pérez

Igor Rakocevic – Valencia.
Valencia.

Qué excepcional jugador Igor Rakocevic. Madrid, Valencia y, sobre todo, Vitoria vieron de cerca su espectacular competitividad y su manera ofensiva de mirar al aro. Fueron cinco temporadas (una de blanco, una de naranja y  tres en el Baskonia) es las que mostró sus dotes de gran anotador. En su época, ya eran grandes números sus 17,2 puntos por partido (en 28 minutos), con un reparto bastante equilibrado entre los tiros de dos y de tres. Tres veces fue el máximo encestador de la Euroliga.

El baloncesto fluye por sus venas. Su padre es Goran Rakocevic, un histórico del Estrella Roja que le llevaba a ver los partidos desde muy niño. “Desde el primer momento tuve claro que sería mi deporte”, comentaba hace año y medio en una entrevista en ‘Gigantes del Basket’. Con su 1,91 no era un escolta demasiado fuerte, pero sí con un gran salto, ‘cultivado’, según él, con subir y bajar las escaleras de su casa una y otra vez. La ‘particularidad’ es que estaba en una planta 18 de un edificio del barrio de Nuevo Belgrado...

Tras darse a conocer en el propio Estrella y en el Podgorica, entró en el ‘draft’ del 2000 (número 51) por los Minnesota Timberwolves, que le hicieron un hueco en su plantilla 2002-03, justo después de proclamarse campeón del mundo en Indianápolis. No triunfó: 1,9 puntos en 5,2 minutos a lo largo de 42 partidos. “Ya no hay esa desconfianza general que en mi época todavía existía hacia los jugadores europeos. Yo quería jugar y por eso volví a Europa”, recuerda. 

Igor Rakocevic – Real Madrid.
Real Madrid.

Europa y el Estrella Roja le esperaban de nuevo como plataforma de lanzamiento. En el 2004, el Pamesa de Pablo Laso apostó por él. “Solo buscaba una oportunidad y la encontré en Valencia, un club bien organizado, con una gran afición. Enseguida me entendí muy bien con el entrenador. Comparto su filosofía de baloncesto ofensivo, atractivo, alegre...”.

El Real Madrid le fichó después de aquel año con un gran contrato de cuatro temporadas, pero no estuvo a su nivel. Culpa de sus problemas en las glándulas parótidas, situadas en la boca. Después de solo una campaña, le traspasaron al entonces denominado Tau, “que sí creía en mí”. “Al Baskonia siempre le tendré en mi corazón. Gran equipo, gran afición, títulos, ambiciones más altas... Dejé allí un montón de amigos”, resume. Inolvidable aquella Liga del 2008 (sí, la del famoso “te reto en Tau” que le soltó Marcus Brown, del Unicaja) y también la Copa del 2009.

Ha seguido bastante vinculado con el club vasco, que le homenajeó en 2014 cuando participó en la promoción de su ampliación de capital. “Muchos jugadores han crecido en este club y lo reconocen como gran parte de su carrera. Para mí, esta es mi segunda casa. Sé que soy muy querido aquí por los aficionados y la gente del club y me llevo para el recuerdo mis mejores años de carrera y mis mayores éxitos con este equipo. Los años que viví aquí están grabados en mi memoria, los aficionados también. Nunca voy a olvidar todo lo que me pasó aquí y siempre lo recordaré con una sonrisa. Es una gran parte de mi vida”, declaró entonces. Llegó a decir que en Vitoria jugaba “casi todo el tiempo en un estado de trance, con una energía increíble” gracias al apoyo de la grada.

Igor Rakocevic – Tau Cerámica.
Tau Cerámica.

Y es que ‘Rako’ se confiesa como un enamorado de España. “Es el mejor país para jugar: la gente es muy amable y, si vales como jugador, te aceptan y admiran. Mi hijo nació en España y mi hija, en Belgrado”.

Después de Vitoria tuvo tiempo de seguir en primera línea con el Efes Pilsen (2009-2011) y el Montepaschi Siena (2011-12). Quiso acabar su carrera donde debía, en el Estrella Roja, en el 2013, algo que le enorgullece especialmente. En la actualidad es el vicepresidente de la federación de Serbia, un cargo que compatibiliza con una academia de jugadores que abrió en Belgrado junto a Dusko Ilic. “Es un gran reto y un gran honor. Tengo muchas ganas de servir al baloncesto de mi país, como hice cuando era jugador”. Su otro deporte (“un hobby”) es el jiu-jitsu, en el que ha competido incluso internacionalmente con Macedonia. Seguro que resulta muy difícil doblegarle, ¿verdad?

Igor Rakocevic – Homenajeado en Vitoria hace dos años.
Homenajeado en Vitoria hace dos años.