Warren Kidd: Rebote tras rebote tras rebote tras rebote...

Warren Kidd: Rebote tras rebote tras rebote tras rebote...
Rebote tras rebote tras rebote tras rebote...

Javier Ortiz Pérez

Caja San Fernando 95-96.
Caja San Fernando 95-96.

En las listas de mejores reboteadores que hayan pasado por España siempre debe aparecer un nombre: el de Warren Kidd, pívot en Valencia, Caja San Fernando, Joventut y Gran Canaria. Siempre destacó en esa faceta en concreto, algo fundamental en el baloncesto de antes, de ahora y de siempre. Un clásico jugador de equipo que, además, también podía aportar cosas en ataque.

Kidd tenía el problema para la NBA de que era bajito (2,06) para actuar como ‘5’. Ojo al hecho de que, aunque con una universidad pequeña como Middle Tennessee, había sido líder de rebotes en la NCAA en 1993, pero ningún equipo se atrevió a elegirle en el ‘draft’. Como apenas tenía tiro para jugar como ‘4’, se pensaba que era imposible que compitiese con las grandes bestias en el centro de la zona.

Quizás para demostrarse a sí mismo que no hay nada imposible, nuestro protagonista se inscribió en la liga de verano con los Philadelphia Sixers y, contra todo pronóstico, consiguió meterse en la plantilla definitiva para la temporada 93-94. Y no lo hizo mal: 3,6 puntos y 3,4 rebotes en 13 minutos de promedio.

Eso no le sirvió para conseguir un buen contrato. Seguramente ganaba más en Europa cuando el Valencia Basket le fichó. Se adaptó bien a Europa (13,3 + 11,1), pero sorprendentemente el equipo fue de derrota en derrota hasta un dolorosísimo descenso en el ‘playoff’ contra el Huesca. Eso no erosionó su imagen y se incorporó la siguiente campaña al Caja San Fernando, donde obtuvo los mejores números de toda su vida (14,5 + 12,7) y además, en el partido de cuartos de final de la Copa del Rey, igualó el récord histórico de rebotes en un partido de la fase final, con 21. Todavía comparte esa cifra brutal con Kevin Magee.

“Me gustaba mucho la Copa del Rey, era un torneo muy especial para jugar. Una pena que nunca pudiese ganarla, pero me enorgullece tener todavía el récord de rebotes en un partido. 21 son muchos, pero cuando estás en el campo no lo piensas, sólo quieres ganar”, comentaba hace unos años. “¿El secreto? Sobre todo, tener determinación y estar concentrado e ir con mucha fuerza a por todos los balones, creer que podías cogerlo por muy difícil que fuese, que el balón era tuyo”, añadía.

Joventut 2000-01.
Joventut 2000-01.

En 1996 firmó en el Olimpia de Milán y añadió a su colección de galardones individuales el de máximo reboteador de la Euroliga, aunque España seguía en su corazón. Tanto fue así que estuvo encantado de aceptar la propuesta del Joventut 2000-01. Ya había perdido algunas cualidades físicas, pero aún así alcanzó los 12,5 puntos y 9,6 rebotes. El siguiente fue su último año aquí con los 12,9 y 9,6 (casi calcados) en el Gran Canaria (entonces denominado Canarias Telecom, por cierto). Todo esto sin sufrir apenas lesiones en todo este tiempo. Apenas se perdió tres o cuatro partidos, como máximo. Un auténtico hombre de hierro.

Tampoco fue de estos jugadores que se arrastró por las pistas. Tenía 32 años cuando, tras un año de regreso a Milán, decidió no seguir jugando. Desde entonces está en el mundo de la construcción en su estado natal, Alabama.

Canarias Telecom 2001-02.
Canarias Telecom 2001-02.