Gonzalo Echeverría: El campeón de Europa U18 que decidió cambiar de vida

Gonzalo Echeverría: El campeón de Europa U18 que decidió cambiar de vida
El campeón de Europa U18 que decidió cambiar de vida

Javier Ortiz Pérez

En el Europeo U18 de 2004.
En el Europeo U18 de 2004.

A veces suceden casos como el de Gonzalo Echeverría: jugadores que, a pesar de su brillante futuro, optan por apartarse del baloncesto profesional para completar su formación y buscar un espacio en el mundo laboral, aunque les duela dejar de lado la pelota naranja. Es lo que decidió este base grancanario que, por poner un ejemplo, fue campeón de Europa U18 en 2004. A la larga, se puede intuir que acertó, porque en la actualidad vive un momento feliz en lo académico.

Formado en las categorías inferiores del Gran Canaria, podría hasta decirse que Echeverría era algo así como un ‘Chacho’ Rodríguez de su isla. Ambos eran compañeros de equipo y puesto en aquella selección y compartían estilo. Así es como se ve: “Me gusta disfrutar jugando, haciendo a veces "diabluras" en las canchas, cosa que no le gusta mucho a los entrenadores. Como base no era muy autoritario en el juego como debería ser, pero lo suplía con una defensa dura haciendo cambiar el ritmo de los partidos. No era muy anotador, pero sabía leer muy bien los partidos, anotando y asistiendo en los momentos más importantes. Era un gran jugador cuando me daban libertad para disfrutar en la cancha, pero cuando no tenía la confianza del entrenador era un jugador "mediocre". Tenía una mentalidad débil cuando no recibía la confianza necesaria”.

Con oro europeo en el cuello, entró en la dinámica del primer equipo de Las Palmas de Gran Canaria y llegó a disputar un par de partidos en la campaña 2004-05, pero no disfrutó de continuidad. Su salto a la península en dos ocasiones en Liga EBA (Alcázar 2007-08 y Alfás 2008-09) no supuso el trampolín deseado. Había que pasar página.

“Pensé que llegaría a ser un profesional del mundo del baloncesto y ganar mucho dinero, pero no fue así. Tuve que alegrarme por mis compañeros de selección (Sergio Rodríguez, Sergio Llull, José Angel Antelo, Carlos Suárez...) que llegaron a lograr lo que yo quería con mucho entusiasmo. A partir de ahí me di cuenta que cada uno tiene un destino y que aquello no era lo mío. He peleado mucho para ser la persona que soy y no me arrepiento por ello. No seré un personaje famoso, pero no me arrepiento de nada de lo que he hecho durante mis 30 años. No tendré fama y dinero como alguno de mis amigos. Sin embargo, sí el mismo entusiasmo con el que empecé a ser mejor persona. Aún así sigo con una sonrisa en mi cara y doy gracias a todas aquellas personas que me apoyan”, comenta.

En su reciente graduación.
En su reciente graduación.

Y es que acaba de graduarse en la prestigiosa Escuela Superior GADE, lo que ha compatibilizado durante los tres últimos años con baloncesto en la liga insular de Gran Canaria. “He compartido buenos momentos con mis compañeros del Loyola CB y el Archi 8. Gracias a ellos he vuelto a sentir la emoción de este deporte, ya que estuve más de tres años sin tocar una pelota de baloncesto. Ahora, después de haber recuperado el amor por este deporte, tendré que dejarlo por algún tiempo porque empieza una nueva etapa en mi vida. En octubre comienzo un máster en Tributacion Empresarial en la UNIDAM para formarme como asesor fiscal. Eso sí, no descarto que a lo mejor el día de mañana siga vinculado al mundo del baloncesto de alguna manera diferente a la de jugador”, comenta.