Claude Riley: El mate de espaldas como signo de identidad de un referente

Claude Riley: El mate de espaldas como signo de identidad de un referente
El mate de espaldas como signo de identidad de un referente

Javier Ortiz Pérez

Tres años en Zaragoza.
Tres años en Zaragoza.

Sin duda, uno de los americanos más rentables en las décadas de los 80 y 90. Claude Riley era al tiempo eficaz y espectacular, con el mate de espaldas como su gran especialidad. Era uno de esos jugadores extranjeros que pasaba de equipo en equipo porque se sabía que su rendimiento iba a ser bueno. La adaptación fue la clave.

Bastan unos datos para ilustrarlo. En toda su carrera profesional solamente jugó dos veces fuera de España: su primera campaña fuera de Estados Unidos, la 83-84, en Rieti, y la 87-88 en Cremona. Todo lo demás, ACB, donde totalizó 308 encuentros entre CAI Zaragoza (84-85, 85-86 y 86-87), Español (88-89), Granollers (89-90), Breogán (90-91 y 91-92), Unicaja (93-94) y finalmente Salamanca (94-95). Brutal su promedio de minutos durante tanto tiempo (37) y también los de puntos (19,7) y rebotes (9,9), metiendo un 60% de los tiros de dos puntos (le gustaba jugar cerca del aro) y el 79% en libres (genial para un interior). Ojo que hoy en día continúa siendo el cuarto máximo reboteador de la historia con un total de 3.033. No era un pívot muy voluminoso, sino hábil, rápido y listo.

Riley no era un estilista y su tiro resultaba poco ortodoxo, pero sí ofrecía un perfil terriblemente luchador. No era fácil, por ejemplo, ocupar el puesto de Kevin Magee en Zaragoza, aunque él lo resolvió con solvencia, sobre todo cuando formó pareja con Chuck Aleksinas. O ejercer de ‘padre’ de la ‘camada’ de jóvenes del Español en lo que sería el último año de la sección de baloncesto del club de fútbol. Ejerció siempre un liderazgo tranquilo pero al mismo tiempo comprometido al máximo.

A lo mejor no deja de ser una anécdota, pero resulta llamativo el número de veces que repetía la misma acción: estando justo debajo del aro aunque de espaldas, calculaba lo suficientemente bien su posición como para elevarse y machacar, una habilidad que incluso hoy en día es muy difícil de ver. Todo un espectáculo visual, aunque la terrible competencia de aquellos años le impidió ganar alguno de los concursos en los que participó.

El famoso mate de espaldas.
El famoso mate de espaldas.

En casi todos los sitios donde estuvo le fue bien, excepto en dos. En Granollers tuvo problemas con Manel Comas, que le dejó fuera del equipo a mitad de temporada. Se desquitó con dos años estupendos en Lugo, donde incluso logró su récord de anotación en la Liga, 37 puntos contra el Forum Valladolid con 16/18 en tiros de dos (lástima que entonces todavía no se contabilizasen los mates). Mientras, en su última campaña, en Salamanca, ya le pesaban demasiado los años (34) y su puesto fue ocupado por Jeff Sanders. Sin querer prolongar artificialmente su carrera en categorías menores, optó por la retirada.

Desde entonces vive en la zona de Houston, en su estado natal, Texas. Se ve que es un hombre apegado a los sitios que conoce, porque tampoco se movió de allí en su momento cuando tuvo que escoger universidad. Pasó cuatro años con los ‘Aggies’ de Texas A&M, donde fue apodado ‘The Crockett Rocket’. Entró en la tercera ronda del ‘draft’ de 1984 con los Sixers (número 64), pero no llegó a jugar en la NBA. No se deja ver mucho, excepto en algún homenaje al equipo universitario, y ha descartado responder a nuestras preguntas, aunque seguro que recuerda con cariño el largo tiempo que pasó entre nosotros.

Récord personal de anotación en Lugo: 37.
Récord personal de anotación en Lugo: 37.


Imagen reciente.
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