Winfred King: El ‘desaparecido’ que exhibió músculo en Lugo y Villalba

Winfred King: El ‘desaparecido’ que exhibió músculo en Lugo y Villalba
El ‘desaparecido’ que exhibió músculo en Lugo y Villalba

Javier Ortiz Pérez

Breogán 85-86 (Foto: Nuevo Basket).
Breogán 85-86 (Foto: Nuevo Basket).

¿Está vivo Winfred King? Si se busca la respuesta aquí, ya adelantamos que no hay respuesta, al menos entre los que estuvieron cerca de él en su tiempo en España. Hay quien duda también si está en libertad, porque dejó la impronta de ser un tipo complicado, de los que no veía el peligro. O más bien el peligro era él, que diría Walter White.

Para empezar, hay que advertirlo: King era un enorme jugador. En todos los sentidos. Medía 2,08, era robusto y musculoso. Todo un intimidador que generaba pánico en las dos zonas. Si bien no era fino técnicamente, sí se las arreglaba para anotar.

Nacido en Atlanta, en su época de formación ya tuvo algunas dificultades, pasando primero de un ‘JuCo’ como Anderson a Indiana State y finalmente a Eastern Tennessee, donde un gran año le valió para entrar en el ‘draft’ de 1983 por los Boston Celtics (número 52). No consiguió hueco en los verdes y pasó a Italia, donde entonces iban los mejores americanos. Tras su paso por Gorizia, tuvo un primer encuentro con España en el Breogán 85-86. Sus 21,3 puntos y 10,8 rebotes le propulsaron hacia el Joventut. Su gran oportunidad.

Bancobao Villalba 87-88 (Foto: Gigantes).
Bancobao Villalba 87-88 (Foto: Gigantes).

Sin embargo, en Badalona no llegó a debutar como compañero en el juego interior de Reggie Johnson. Sufrió una grave lesión de rodilla y no llegó a recuperarse, aunque la siguiente campaña sí encontró acomodo en el Bancobao Villalba, donde recuperó su nivel a las órdenes de un técnico que ya le conocía de Lugo, Pablo Casado (19,5 puntos y 8,9 rebotes).

Abel Amón fue su compañero en la sierra madrileña y cuenta un par de anécdotas descharrantes sobre él: “Tenía una cicatriz enorme en el hombro derecho. Decía que iba sido en una pelea con un jugador de fútbol americano. Lo increíble fue lo que sucedió tras un partido ante el Manresa. Habíamos perdido y a él le habían eliminado por faltas. Estaba muy cabreado cuando entró en el vestuario y sorprendió a un chaval, que no debía tener más de 14 o 15 años, robando. Él comprobó que no le faltaba nada y no le hizo nada al chico, que supongo que tuvo que sentir que volvía a nacer”.

No jugó más en España. Regresó a Italia, donde primero anduvo en Udine y después en Florencia a bastante buen nivel, aunque con algunas tiranteces con sus entrenadores. Sorprendentemente, fichó siendo muy veterano  por el Maccabi de Tel-Aviv 92-93, donde ejerció más bien un papel complementario. En sus visitas a España con el conjunto israelí se mostró cercano con quien le fue a saludar, entre ellos el propio Amón.

¿Desde entonces? Muy poco que contar, la verdad: ni redes sociales ni menciones en la prensa estadounidense ni homenajes en su universidad (suele ser una buena fuente para saber de jugadores perdidos)... En alguna web de ‘páginas blancas’ aparece que vive de nuevo en Atlanta. Algún osado llegó a escribir en un foro que había muerto, pero...