Coby Karl: El hijo de George Karl y su gran victoria sobre el cáncer

Coby Karl: El hijo de George Karl y su gran victoria sobre el cáncer
El hijo de George Karl y su gran victoria sobre el cáncer

Javier Ortiz Pérez

En el Joventut.
En el Joventut.

Coby Karl: El hijo de George Karl y gran su victoria sobre el cáncer

Nos conmovió en su momento la historia de Coby Karl y conviene ahora recordarla, justo cuando acaba de empezar una nueva etapa en su vida pasando de las pistas a los banquillos. Sí, resultó enorme que superase un cáncer de tiroides y al poco tiempo le tuviésemos jugando en los Lakers y más tarde en España (Joventut y Granada), un país en el que había pasado parte de su infancia.

No hace falta ni decir que Coby es hijo de George Karl, entrenador en dos (desgraciadas) etapas en el Real Madrid. Y a Madrid se lo trajo. Tenía seis años cuando vivió, por ejemplo, la muerte de Fernando Martín, un episodio que recordaba en el 2011. “Fue muy difícil para toda España y para nosotros en particular, porque Fernando era como un tío para mí y mi familia. La ­reacción de los aficionados fue increíble, algo que yo no había visto nunca en Estados Unidos”, dijo en ‘As’.

El baloncesto siempre estuvo presente en su vida, desde ‘high school’ a la universidad de Boise State. No entró en el ‘draft’, coincidiendo aquel 2007 con el diagnóstico que le hizo temer por su vida. “Estuve muy nervioso, porque no llegué a entender cómo podía pasarme eso a mí siendo tan joven. Fue muy difícil y sólo me consolaba pensar en mi futuro en el mundo del baloncesto, en volver a jugar. Me operaron dos veces y lo superé”, apunta. Su padre, que por entonces dirigía a los Denver Nuggets, sufrió enormemente con todo aquello, “algo que me produjo mucha impotencia, porque no sabía cómo ayudarle, cómo cambiar las cosas. En mi caso, era más fácil saber lo que tenía que hacer, era un viaje que tenía que realizar”.

Tremendo mate en Granada.
Tremendo mate en Granada.

Todo eso, efectivamente, ya quedó atrás y hasta Phil Jackson le abrió un hueco en los Lakers en el 2009, coincidiendo en el Staples con Pau Gasol (“era un buen tipo. Muy normal para ser español”). Fue en aquel entonces cuando le llamó el Joventut para concluir la temporada, aportando desde el banquillo con discreción su tiro exterior en 16 partidos (4,6 puntos en 10,4 minutos).

Tuvo a continuación una segunda aventura NBA entre los Cleveland Cavaliers y los Golden State Warriors (los dos últimos finalistas, es curioso), pero no pasó de tener tres y cuatro partidos, respectivamente. Es uno de los dos únicos jugadores en la historia que ha jugado en el mismo día para un equipo de la NBA y de la D-League.

Así es que volvió a España para la 2010-11, a Granada, esta vez con mucha más cancha y acierto (10,8 puntos en 29,1 minutos, no perdiéndose un solo encuentro de la liga regular). Trifón Poch acabó acertando con lo que dijo sobre él en la presentación: “Es un jugador de mucho recorrido en Europa, polivalente y muy completo. Ofensivamente puede hacer muchas más cosas de las que pudimos ver en Badalona y tiene una excelente capacidad para generarse sus propios tiros. Además su fuerte carácter competitivo y su sacrificio en defensa nos va a ayudar bastante”.

Después se convirtió en un jugador bastante apreciado en Italia y Alemania. Su último equipo fue en la D-League, el año pasado: los Reno Bighorns. En esa misma competición se incorporó poco después, pero como entrenador ayudante, a los Westchester Knicks, curiosamente al mismo tiempo que otro ex componente de la liga española, Derrick Alston.

Imagen reciente.
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