Maxi Stanic: Muy querido tras un año en Santiago y otro en Valladolid

Maxi Stanic: Muy querido tras un año en Santiago y otro en Valladolid
Muy querido tras un año en Santiago y otro en Valladolid

Javier Ortiz Pérez

Obradoiro 2009-10.
Obradoiro 2009-10.

Pese a ese apellido tan balcánico, Maxi Stanic es del otro lado del mundo: de Argentina. Aquí le tenemos bien reciente porque pasó dos temporadas bastante buenas entre nosotros, al menos a nivel individual. Como colectivo, sí que fue mejor la segunda, con un año muy meritorio del CB Valladolid 2010-11, que la primera, en la que bajó con el Obradoiro 2009-10. En ambos sitios quedó su imagen de jugador muy comprometido, listo y generoso en la cancha.

Stanic llegó a España ya con una carrera muy consolidada a nivel europeo. Aunque sus participaciones con la selección absoluta han sido muy esporádicas, sí está dentro de esa generación de jugadores de su país que rezuma talento. Así es que a poco de tener el pasaporte comunitario, cruzó el Atlántico y jugó sobre todo en Italia (Aurora Jesi, Sacfati, Pavia y Scavolini de Pésaro), además de un año en Francia (Pau Orthez).

Fue entonces cuando llegó a Santiago de Compostela. “El ‘Obra’ tiene una afición increíble, que hasta el día de hoy me demuestra su cariño en las redes. En aquella temporada hicimos una primera vuelta de ensueño y en la segunda tuvimos muchísimos problemas y desgraciadamente terminamos bajando a LEB, pero la afición increíblemente nos despidió de pie”, recuerda.

Tenía que quedarse en la élite y lo hizo, claro, reclamado por el Valladolid. “Pudimos hacer historia clasificándonos para la Copa del Rey, pero luego el club tuvo problemas económicos y no pudimos culminarlo como hubiésemos querido, pero fue una gran temporada”, añade.

Valladolid 2010-11.
Valladolid 2010-11.

Totalizó pues 62 partidos ligueros con 5,8 puntos, 2,5 rebotes y 3,7 asistencias en 25 minutos antes de regresar a Argentina, donde le esperaba el último equipo en el que había militado antes de venir a Europa, Boca Juniors. Después, Obras Sanitarias, el Palmeiras brasileño y de nuevo a casa con el Club Ciclista Olímpico de La Banda, donde ha rozado el título nacional en esta temporada. “Estoy muy contento. Cuando decidí dejar Europa fue una elección familiar. Tenía varias ofertas para seguir, pero en ese momento necesitaba volver. La liga nacional de aquí está muy competitiva y ha elevado muchísimo el nivel, me siento muy bien físicamente y jugando en un gran equipo que pelea por el campeonato”, comenta. Stanic se define como “un base de la vieja escuela. Pienso siempre en hacer mejor a mis compañeros y tratar de aportar lo q el equipo necesita de mí”.

¿Y el futuro? “De momento mi idea es seguir jugando hasta que el físico y mis ganas sigan. Me levanto cada mañana con ganas de entrenar y seguir disfrutando de este hermoso juego. El día que vea que no puedo competir de igual a igual o no tenga ganas de entrenar será cuando diga basta.  Igual, la idea sería seguir ligado al basket de alguna manera”.

Imagen familiar actual.
Imagen familiar actual.