Kepa Segurola: Fijo en el baloncesto de Euskadi y actual seguidor de sus equipos

Kepa Segurola: Fijo en el baloncesto de Euskadi y actual seguidor de sus equipos
Fijo en el baloncesto de Euskadi y actual seguidor de sus equipos

Javier Ortiz Pérez

Cromo en la temporada 88-89.
Cromo en la temporada 88-89.

Pedro María ‘Kepa’ Segurola fue todo un ‘clásico’ del baloncesto vasco en los años 70 y 80 con una curiosa culminación de una larga trayectoria: pudo debutar en bajo el nuevo formato de la Liga ACB teniendo ya 33 años. Ocurrió en la única temporada que la disputó el Caja Guipúzcoa, nombre comercial entonces del Askatuak de San Sebastián (la 88-89).

Antes que eso (6,3 puntos en 20 minutos) hubo muchísimas canastas. “Empecé en el colegio. Aunque era un deportista polideportivo, que hacía también balonmano y cesta punta, con 13 años jugué el primer campeonato de baloncesto”, recuerda. Estamos hablando de 1968, nada menos. Y sus cualidades debían ser llamativas porque los ‘grandes’ del basket nacional llamaron muy pronto a su puerta: “Ese mismo verano fui a una ‘operación altura’ en Salamanca, pasando luego al juvenil del Barça y posteriormente al junior del Real Madrid, para terminar en el Baskonia”, apunta.

Nació en la localidad guipuzcoana de Legazpia, aunque fue en Vitoria fue donde asentó y disfrutó más del baloncesto. “Los recuerdos allí son imborrables. Es donde aprendí a jugar este deporte, donde sigo teniendo a mis amigos, donde nació mi hija Laura... En definitiva, un montón de páginas de mi vida, y que aun sigo disfrutando, tanto de la ciudad como del club”. Y eso que llegó de rebote al Baskonia: “Cuando salí del Madrid, fui a San Sebastián, ya que había un nuevo proyecto con el Atlético, pero finalmente no cuajó. Jugando un partido amistoso, con la presencia de Santxon y Pepe Laso, terminamos en Vitoria Manu Moreno, Josean Querejeta y yo”.

Sus últimos años en el baloncesto los marcó la mezcla de la alegría que le produjo subir con el Askatuak y la tristeza por el descenso la temporada siguiente. Fue aquel un equipo muy de jugadores ‘de la casa’ que no dio en el clavo con los americanos, Kirk Richards y Pete Verhoeven.

Con su nieto Unai, en la actualidad.
Con su nieto Unai, en la actualidad.

Y... ¿cómo se veía Kepa en la pista? “Me consideraba un jugador de equipo, que jugaba de escolta, mejor defensor que atacante, pero tuve la gran suerte de participar muchos minutos en los equipos a los que pertenecí”, contesta.

Aparte de sus paseos por la montaña, sigue muy pendiente del baloncesto, asistiendo a los partidos del Laboral Kutxa y del RetaBET.es GBC. Conserva una buena amistad con el propio Querejeta . Fue uno de los numerosos aficionados vascos que acudieron a la última Final Four en Berlín. En cuanto a su actividad laboral, trabaja en una empresa familiar con su hermano. “Espero jubilarme en breve”, cuenta entre risas.  jejeje.