Devin Smith: De subir en San Sebastián a ganar la Euroliga en Tel-Aviv

Devin Smith: De subir en San Sebastián a ganar la Euroliga en Tel-Aviv
De subir en San Sebastián a ganar la Euroliga en Tel-Aviv

Javier Ortiz Pérez

Devin Smith – Celebrando el ascenso en San Sebastián con Fisac.
Celebrando el ascenso en San Sebastián con Fisac.

Un jugador viene a España para jugar en la LEB y acaba siendo importante, pocos años después, en todo un campeón de la Euroliga. Es, a grandes rasgos, la historia de Devin Smith, el norteamericano que se dio a conocer en San Sebastián y ahora es un ídolo en el Maccabi de Tel-Aviv, aunque últimamente no andan muy finas las cosas en el gigante hebreo.

A Smith se lo sacó de la manga el entonces Bruesa GBC, adonde llegó en la temporada 2005-06 procedente de la universidad de Virginia. No había entrado en el ‘draft’. En Donosti hizo un año espectacular, siendo clave en el ascenso e incluso mejorando sus prestaciones en los ‘playoffs’ respecto a la liga regular: de 15,8 a 18,3 puntos y de 5,5 a 7,9 rebotes en el mismo número de minutos (32). Esa progresión fue paralela a la del equipo, que concluyó quinto en la temporada regular y luego fue sorprendiendo a todos en las eliminatorias. Con su 1,96, resultaba un jugador fortísimo, un gran defensor que incluso podía echar una mano en el juego interior. Sin ser un especialista en el tiro, sí acreditaba buenas rachas que podían romper los partidos.

Se consiguió retenerle y su única campaña en la élite resultó aceptable, pero no descollante: 11,9 puntos y 3,8 rebotes en 29 minutos, con la consideración en negativo que el equipo funcionó realmente mal y fue último, descendiendo con solo ocho victorias. Sin embargo, consiguió un hueco en el Avellino, donde ganó la Coppa de Italia en 2008 siendo él nombrado ‘MVP’. Eso le elevó un nivel y en las siguientes campañas pasó por Fenerbahce, Penellinios y Benetton, antes de que en 2011 el Maccabi se cruzase en su camino.

Devin Smith – Con el Maccabi.
Con el Maccabi.

En principio, solamente iba a ser un jugador complementario en el equipo de Tel-Aviv, firmando dos años, pero poco a poco ha ido haciéndose más importante en el equipo. A las órdenes de David Blatt ganó aquella increíble Euroliga al Real Madrid en 2014 (98-86 en la prórroga). Fue el partido de Tyrese Rice, desde luego, pero también hay que recordar que nuestro hombre, sin ser titular, estuvo en pista más tiempo que nadie (40:40) y anotó 15 puntos. En la siguiente campaña, tras la marcha de varios de sus compañeros, hasta entró en el segundo quinteto ideal de la competición (15 puntos y 6,1 rebotes), y torturó al Barcelona con un polémico tapón a Lampe que dio la victoria a su equipo en el Nokia Arena.

Acto seguido firmó un contrato de tres temporadas, de las que acaba de cumplir la primera, por un montante total de 4 millones de euros. Casi se ha convertido en el hombre más importante del equipo, aunque el sabor es terriblemente amargo ahora en el gran icono del basket israelí, que no ha ganado ni la liga ni la copa y se quedó fuera de la Euroliga a las primeras de cambio. Y eso es terrible para ellos.

Salvo sorpresa, Smith continuará en la plantilla, aunque hay que ver qué rol tiene. En esta última campaña ha promediado 11,4 puntos, superado por Sylven Landesberg y Gal Mekel.