Sam Pellom: Inicio tardío de carrera profesional y buenos meses en Lugo

Sam Pellom: Inicio tardío de carrera profesional y buenos meses en Lugo
Inicio tardío de carrera profesional y buenos meses en Lugo

Javier Ortiz Pérez

Sam Pellom – En los años 70.
En los años 70.

Una de las peculiaridades de Sam Pellom, que jugó media temporada en el Breogán de Lugo 84-85, es que es probablemente el único baloncestista de nuestra Liga que ha pasado por los Washington Generals, el ‘eterno rival’ (condenado a la derrota) que ejerce tradicionalmente como ‘sparring’ de los Harlem Globetrotters.

Pellom, aparte de esa curiosidad, fue mucho más. Incluso puede presumir de haber estado en la NBA durante cuatro temporadas, desde 1979 a 1983, sobre todo en Atlanta (192 partidos), pero también en Milwaukee (4). Pívot de 2,08, resulta llamativo comprobar cómo fue un gran especialista en la universidad, llegando a liderar a toda la NCAA en rebotes (16,2 de media en la 75-76), pero increíblemente no entró en el ‘draft’. Y eso que entonces había diez rondas... Seguramente le perjudicó el hecho de estar en un equipo con poco nombre como el de Buffalo State.  Y de haber terminado esa etapa con 27 años, toda una rareza incluso para la época. La explicación es que su entrenador, Leo Richardson, le había ‘reclutado’ cuando le vio jugando en una liga amateur.

Cuando concluyó en Buffalo, para poder salir adelante tuvo que aceptar la oferta de los Generals para subsistir. No debe ser un plato agradable lo de ejercer de ‘invitado’ en las exhibiciones de los Globetrotters, pero así es la vida muchas veces, ¿verdad?

Sam Pellom – Homenajeado en el 2013 en su universidad.
Homenajeado en el 2013 en su universidad.

Luego ya se hizo con el hueco en la NBA, lo que tiene indudsable mérito, siendo un ‘rookie’ de 29 años, aunque tampoco dispusiese de mucho protagonismo aquellas cuatro temporadas entre los mejores (4,4 puntos y 3,5 rebotes en 14,9 minutos, ejerciendo sobre todo como relevo de ‘Tree’ Rollins).

Cuando ya no tuvo hueco, se buscó la vida en la CBA, el Tours francés y el San Andrés argentino. Su llegada a Lugo fue de emergencia, a la vista de los numerosos problemas que estaba dando Jimmy Wright a nivel disciplinario. En 15 partidos estuvo bien en la anotación (18,4 puntos, con un 56% de acierto en tiros de dos) y en el rebote (9,5). Lo mejor fue su ayuda a nivel colectivo, ayudando con su gran corpachón a cubrir la zona mucho mejor que su predecesor. El resultado quedó claro, con el Breogán alcanzando la sexta posición, la mejor de toda su historia, y la clasificación para la Copa Korac. No aparece en ningún lado que siguiese jugando profesionalmente al baloncesto después de aquellos meses en Galicia, pero no hay que olvidar que tenía ya 34 años.

Hace no mucho fue homenajeado por su universidad, que le retiró su camiseta número 50 y le considera uno de los mejores de su historia. Vive en Atlanta con su esposa Sharon.