Hollis Price: Origen humilde y rendimiento notable bajo la tormenta en Sevilla

Hollis Price: Origen humilde y rendimiento notable bajo la tormenta en Sevilla
Origen humilde y rendimiento notable bajo la tormenta en Sevilla

Javier Ortiz Pérez

Hollis Price – En Sevilla.
En Sevilla.

Hollis Price completó su única temporada en España en el Caja San Fernando 2006-07. Pese a los problemas que sufrió el equipo sevillano aquella temporada, que se recordará por el enfrentamiento entre Manel Comas y Demetrius Alexander (ninguno de los dos acabó la campaña), este eléctrico base cumplió con creces y mantuvo a flote al equipo, consiguiendo al menos salvar los muebles.

Price llegó con un buen currículum a nivel europeo (dos campañas en Le Mans y una en el Alba de Berlín), pero sobre todo con la impronta de un jugador que había superado muchas circunstancias complicadas en su vida. En un estupendo artículo, Javier Gancedo pormenorizaba algunas de ellas cuando se conoció su fichaje. Nuestro protagonista se crió en Desire, una zona ya demolida de Nueva Orleans caracterizada por su peligrosidad. Droga y prostitución campaban a sus anchas mientras que el chico trataba de salir adelante con la ayuda de sus abuelos. No se podía contar mucho con la madre, que tenía sus propios problemas con las sustancias. “Fue duro crecer en ese entorno”, recordaba el jugador.

Decidió, como tantos otros, agarrarse al baloncesto, primero en el instituto Saint Agustine y después en la universidad de Oklahoma. En el 2001, en una jugada fortuita, vio cómo su tríceps se desgarraba y tenía que ser operado tres veces. Pero un año después incluso conseguía asomarse a la Final Four con él de protagonista. Sin embargo, le quedó la amargura de un mal partido en semifinales ante Indiana (1/11 en tiros) y la eliminación.

Hollis Price – Con el Lietuvos Rytas.
Con el Lietuvos Rytas.

No entró en el ‘draft’ de 2003 y eligió bien su lugar en Europa, ganando la Copa el primer año. La tragedia volvió a interponerse en su vida en verano del 2005, cuando el huracán Katrina provocó las inundaciones que asolaron su ciudad natal.  Su familia perdió lo poco que tenía y él lideró una campaña en su universidad para reunir el máximo número de enseres para los damnificados. “Esto me da una nueva perspectiva en la vida, estoy feliz de ver que estamos vivos y de que aún puedo jugar al baloncesto. Es lo que me gusta hacer y ahora debo entrenar duro. El baloncesto será mi medicina”, dijo ya en Alemania. En Berlín solo le faltó el título, que se llevó el RheinEnergie en la final.

Con esa historia llegó a Sevilla, donde promedió 10,8 puntos, 3,6 asistencias y 1,9 robos en 28 minutos compartiendo la posición de base con Carles Marco. Fue una vez el mejor de la jornada (32 puntos y 6 triples al Tau) y se le ofreció la renovación, pero optó por el Lietuvos Rytas. Más tarde siguió teniendo contratos buenos, como en el Dínamo de Moscú con David Platt o en el Olimpia de Milán. Sus últimos partidos como profesional fueron en Alemania en la 2010-11 con el Artland Dragons y, de nuevo, con el Alba.

Ejerció como entrenador ayudante en la NBA D-League con los Texas Legends y en mayo del 2014 fue nombrado director de desarrollo de jugadores del equipo masculino de la Universidad de Houston.

Hollis Price – Imagen del 2014.
Imagen del 2014.