Alessandro de Pol: Sus once únicos partidos fuera de Italia, en Gran Canaria

Alessandro de Pol: Sus once únicos partidos fuera de Italia, en Gran Canaria
Sus once únicos partidos fuera de Italia, en Gran Canaria

Javier Ortiz Pérez

Foto oficial en el Gran Canaria 2002-03.
Foto oficial en el Gran Canaria 2002-03.

A menudo se habla de lo parecidas que son en muchas cosas, incluyendo lo baloncestístico, dos países como España e Italia. Sin embargo, no es fácil que un jugador transalpino triunfe aquí, por mucho que venga con buen currículum. El caso de Alessandro de Pol fue bastante paradigmático: solamente aguantó once partidos vistiendo la camiseta del Gran Canaria en la temporada 2002-03. Y eso que estamos hablando de uno de los mejores aleros europeos de la época.

Nacido en esa gélida ciudad portuaria llamada Trieste, De Pol fue construyendo una buena carrera durante toda la década de los 90, primero en casa y después en el Stefanel de Milán de Dejan Bodiroga y Gregor Fucka. Obviamente, ahí era un ‘segunda espada’, pero su papel evolucionó a mejor todavía en Varese (donde ganó un ‘scudetto’), Roma y la Fortitudo de Bolonia, abriéndosele las puertas de la selección. Fue uno de los doce componentes del equipo que ganó el Eurobasket a España en 1999. Era un jugador bastante ágil para medir 2,04 y jugar por fuera.

137 veces internacional.
137 veces internacional.

A España llegó en un momento extraño de su vida. Había estado toda una temporada sin jugar, la 2001-02, y llegó a Las Palmas de Gran Canaria con la campaña 2002-03 iniciada para sustituir a Fran Murcia, que había dejado el equipo por “problemas personales”. Aunque empezó bastante bien (brillaron sus 6 puntos y 12 rebotes en 22 minutos en la victoria ante el Real Madrid), la aventura fue francamente gris. En aquellos once encuentros promedió 4,3 puntos y 2,5 rebotes en 14 minutos de media, destacando en negativo su 0 de 11 en triples cuando tradicionalmente fue un jugador que, si bien no era un especialista, sí podía amenazar desde lejos. Llegó a un rápido acuerdo para rescindir su contrato y la explicación oficial fue que deseaba jugar más, algo que Pedro Martínez no podía garantizarle. De hecho, en sus dos últimos encuentros le dio 8 y 3 minutos. Ni antes había jugado fuera de Italia ni después volvería a hacerlo.

 Al contrario de lo que muchos podían pensar, su trayectoria deportiva no estaba acabada. ‘Sandrino’ consiguió un hueco en Varese y en 2003 alcanzó de nuevo la selección y se colgó otra medalla, en este caso un bronce, en el Eurobasket de Suecia. Sin embargo, su larga etapa en Varese terminó en 2008 de la peor manera posible: con el descenso a la LegaDue. Aquello no le tuvo que dejar buen cuerpo y solo jugó un año más, en el Crabs Rimini.

Imagen reciente.
Imagen reciente.

Inmediatamente empezó su carrera de entrenador, ocupando el puesto de ayudante en el Scaligera Verona en dos etapas distintas, con una experiencia como técnico jefe en la tercera categoría con el Castalleto Ticino. El pasado verano regresó a casa, al Trieste, donde fue fichado para entrenar a los jóvenes (categorías U15 y U14).